Con el voto en contra de la oposición, Morena y aliados en la Cámara de Diputados aprobaron en lo general y en lo particular el dictamen que reforma el artículo 41 constitucional para anular elecciones cuando se acredite una intervención extranjera en el proceso.
Luego de horas de debate durante la madrugada de este jueves 28 de mayo, el proyecto fue avalado con 322 votos a favor, 132 en contra y 22 abstenciones, por lo cual pasó al Senado de la República.
La iniciativa fue presentada por Ricardo Monreal, coordinador parlamentario de Morena en San Lázaro, para introducir la injerencia extranjera como una nueva causal explícita para invalidar comicios.
¿Qué plantea la reforma?
El zacatecano propuso adicionar un inciso a la fracción VI del artículo 41 constitucional. Esto anularía comicios federales o locales si se comprueba la injerencia de gobiernos, corporaciones o ciudadanos de otro país.
El texto propuesto en primera instancia estableció que la ley fijará el sistema de nulidades por violaciones graves, dolosas y determinantes cuando:
"d) Exista intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales".
Pero Monreal cambió la redacción de la siguiente manera, para introducir el concepto de "acreditación":
"d) Que se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales".
En el texto, Monreal señaló que esto aplicaría solo cuando se pueda demostrar de forma objetiva que esa injerencia fue grave y determinante en el resultado o en la equidad de la elección. Y aclaró que sería el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación quien analizaría cada caso y decidiría si hubo afectación suficiente para invalidar la elección.
El marco legal abarca el uso de financiamiento ilícito, propaganda, desinformación, manipulación digital (bots), presiones diplomáticas, económicas o mediáticas, y cualquier acto que vulnere la libertad y autenticidad del sufragio.
La oposición argumentó que hay una enorme ambigüedad jurídica en los términos.
Los diputados del PRI, PAN y MC advirtieron que al no delimitar estrictamente qué constituye "intervención", cualquier informe de una ONG internacional, opinión periodística o declaración de un funcionario extranjero podría ser usado como pretexto político por el gobierno para anular en la mesa elecciones que la oposición gane en las urnas.
En tanto, Ricardo Monreal dijo que el alcance del umbral debería definirse en la ley reglamentaria.
¿Cómo fue el debate?
El debate giró en torno al rechazo de los opositores, como a la defensa del oficialismo. En diversos momentos, ambos grupos hablaron de Jean-Jacques Rousseau, Rubén Rocha Moya y el New York Times.
Desde un inicio, el PAN condicionó su apoyo para que se considerara como causal de nulidad de las elecciones la intervención del crimen organizado. Pero su petición no prosperó.
Durante la discusión, Monreal defendió su iniciativa y aseguró que no se juzgaría a medios de comunicación ni a periodistas por opiniones o publicaciones relacionadas con procesos electorales. Afirmó que tampoco se tomaría como referencia una publicación en redes sociales, una nota informativa o una entrevista.
Sin embargo, el coordinador priista Rubén Moreira respondió que su palabra no basta, al señalar que el zacatecano no sería quien determine finalmente si existió intervención extranjera ni quién tomaría la decisión de anular una elección.
Desde Morena, la diputada Dolores Padierna respaldó la propuesta y afirmó que llega "más oportuna que nunca", al tiempo que acusó a los opositores de actuar como "defensores" de la Doctrina Monroe.
Su compañera de partido, Claudia García Hernández, sostuvo que durante décadas la soberanía nacional fue "un concepto vacío", porque las decisiones públicas "se tomaban en Washington", y criticó a quienes actúan como "conserjes del patio trasero" o ponen a gobernantes "al servicio" de la CIA, en alusión a la gobernadora Maru Campos, de Chihuahua.
La legisladora también acusó a la oposición de abrirle la puerta a una agencia mundialmente conocida por sus "conspiraciones" y por derrocar gobiernos, porque, aseguró, "no tienen apoyo del pueblo".
Diputados de oposición advirtieron que la reforma podría utilizarse para invalidar resultados electorales bajo criterios discrecionales. El panista Homero Ricardo Niño de Rivera afirmó que Morena busca "más herramientas" para blindarse cuando pierdan elecciones, y acusó que el oficialismo ya tiene el control del INE, del Tribunal Electoral y de la Corte.
La diputada priista Xitlalic Ceja García sostuvo que Morena pretende construir una "narcosoberanía" para justificar la reforma y proteger a personajes señalados por Estados Unidos, en referencia a Rubén Rocha Moya, además de generar "inmunidad para el régimen" mediante interpretaciones discrecionales sobre la supuesta intervención extranjera.
Y acusó que Morena busca convertirse en "dueño de todos los equipos", al querer ser "árbitro, jugador, director técnico y hasta el VAR" del sistema electoral. También cuestionó si la medida podría derivar en interpretaciones retroactivas o afectar a mexicanos con doble nacionalidad residentes en el extranjero, además de señalar que se están confundiendo distintos conceptos vinculados a soberanía e intervención.
Desde el PAN, Eva María Vázquez Hernández insistió en que la propuesta es una herramienta política para anular elecciones cuando los resultados no favorezcan al oficialismo, y acusó a Morena de inventar "enemigos internacionales" para evitar discutir la presencia del crimen organizado en México.
La legisladora advirtió que "no existe forma" de probar intervención extranjera contra opiniones personales.
Por su parte, la diputada del PT, Diana Karina Barreras, defendió la reforma y aseguró que "la soberanía nacional no se negocia". Argumentó que la propuesta no limita derechos, sino que busca proteger la integridad de las elecciones frente a nuevas formas de injerencia internacional, como ciberataques, campañas digitales o financiamiento externo, y recordó casos recientes en países como Ucrania y Rumania.
La dinámica durante el debate fue la misma: las reservas de la oposición fueron rechazadas por mayoría económica, mientras que los diputados de la 4T retiraron sus ajustes, luego de exponer argumentos para defender el proyecto conocido como la "Ley Monreal".
ASJ