Vecinos de las colonias Verónica Anzures, Anáhuac y Granada lograron una suspensión definitiva contra la Fase III del proyecto inmobiliario Be Grand Polanco, ubicado en Lago Alberto 300, en la colonia Anáhuac, alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México (CDMX). La decisión judicial ordena detener la construcción de dos torres habitacionales debido a posibles afectaciones ambientales, riesgos de inundación y presión sobre los servicios urbanos de la zona.
La resolución representa uno de los golpes más importantes contra un desarrollo inmobiliario de gran escala en la capital del país, en medio de crecientes protestas por gentrificación, saturación vial y pérdida de áreas verdes en distintas alcaldías de la CDMX.
Tribunal frena dos torres con más de 1,084 departamentos
El tribunal colegiado determinó suspender la construcción de dos torres contempladas dentro del complejo Be Grand Polanco: una de 20 niveles y otra de 39 pisos. Entre ambas sumarían más de 1,084 departamentos, dentro de un megaproyecto que considera cuatro edificios de hasta 35 niveles y cerca de 1,600 viviendas.
De acuerdo con la resolución judicial, las obras podrían generar impactos negativos en al menos 23 unidades territoriales cercanas, además de afectar el arbolado urbano y reducir la permeabilidad del suelo. Este último punto fue considerado clave por las autoridades debido a que el suelo permeable ayuda a disminuir inundaciones, absorber agua de lluvia y reducir el efecto de isla de calor, un fenómeno que eleva las temperaturas en zonas altamente urbanizadas.
La medida también ordena restituir 2,682 metros cuadrados de suelo permeable dentro del predio y prohíbe cualquier nueva construcción hasta que concluya el juicio de amparo.
Vecinos alertan por inundaciones, calor extremo y saturación urbana
Habitantes de las colonias cercanas aseguran que el desarrollo inmobiliario podría empeorar problemas que ya afectan diariamente a la zona, como tráfico intenso, escasez de agua, saturación de servicios y altas temperaturas.
Armeyali Magallón, vecina de la colonia Verónica Anzures y una de las personas que impulsó la defensa legal contra el proyecto, explicó que la suspensión busca proteger áreas fundamentales para el equilibrio ambiental de la zona.
“Pudimos detener a Be Grand que había ingresado al predio pese a una suspensión definitiva por parte de un tribunal colegiado. No podía ponerse en peligro el suelo permeable dentro del predio. Se detienen esas dos torres porque hay suelo permeable que tenemos que proteger, que nos va a ayudar a mejorar la temperatura y atraer lluvias más tenues”, señaló.
Los vecinos sostienen que la construcción de torres de gran altura en una zona ya densamente urbanizada podría incrementar el riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias y agravar el colapso vial que actualmente enfrenta la alcaldía Miguel Hidalgo.
Abogado de vecinos destaca que la suspensión ya está en última instancia
El abogado Arturo Aparicio, representante legal de los habitantes de la colonia Verónica Anzures, destacó que la suspensión fue emitida por un tribunal colegiado y no por un juzgado de distrito, lo que le da mayor peso jurídico a la resolución.
El litigante explicó que esta decisión corresponde a la última instancia dentro de la revisión de medidas cautelares relacionadas con el juicio de amparo promovido por los vecinos.
“Es una suspensión definitiva y ordenada por un tribunal colegiado, es ya la última instancia de la revisión dentro de la medida cautelar”, afirmó.
La disputa legal se ha convertido en un caso emblemático sobre desarrollo inmobiliario en la Ciudad de México, especialmente por las denuncias relacionadas con gentrificación y crecimiento urbano descontrolado en zonas con infraestructura limitada.
Habitantes mantendrán vigilancia sobre el cumplimiento judicial
Vecinos de las colonias Verónica Anzures, Anáhuac y Granada advirtieron que continuarán vigilando el cumplimiento de la suspensión, debido a que consideran que las afectaciones ambientales en la zona ya son visibles.
Los habitantes señalan que las unidades territoriales cercanas han resentido cambios en temperatura, movilidad y calidad de vida por la creciente densidad habitacional registrada en los últimos años en Miguel Hidalgo.
Armeyali Magallón aseguró que la preocupación vecinal continúa porque los daños ambientales no han sido mitigados.
“Desgraciadamente, vemos que la zona sigue colapsada, que no ha habido mitigaciones respecto de los daños ambientales que recibimos las unidades territoriales, son 23 unidades territoriales”, expresó.
El caso Be Grand Polanco se perfila como uno de los conflictos urbanos más relevantes de la capital, en un contexto donde cada vez más vecinos cuestionan los impactos de los megaproyectos inmobiliarios sobre el medio ambiente y la capacidad de las ciudades para soportar desarrollos de gran escala.