La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), informó este martes sobre la formación de la depresión tropical Diecinueve-E en aguas del Océano Pacífico. A las 09:00 horas de este 29 de septiembre de 2026, el centro del sistema se localizó a 2,470 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur.
El fenómeno meteorológico registra vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, con rachas de hasta 75 kilómetros por hora, y mantiene un desplazamiento constante hacia el este a una velocidad de 15 kilómetros por hora.
A pesar de su desarrollo en el Pacífico, las autoridades precisaron que, debido a su lejana ubicación y a la trayectoria prevista para las próximas horas, el sistema de momento no representa peligro para el territorio mexicano.
En lo que va de la temporada de ciclones en el Pacífico, se han desarrollado sistemas como el huracán Polo y la tormenta tropical Rachel. La depresión Diecinueve-E representa el décimo noveno ciclón de la cuenca y se prevé que en las próximas horas se intesifique brevemente a tormenta tropical, en cuyo caso tomaría el nombre de Raymond.
Por otra parte, la Coordinación Nacional de Protección Civil reportó saldo blanco en Baja California Sur tras el paso del huracán Polo. El fenómeno tocó tierra durante la medianoche como categoría 2 en el municipio de Comondú, donde generó lluvias torrenciales, vientos fuertes e inundaciones, además de caída de árboles en los municipios de Mulegé y Loreto.
La titular de la CNPC, Laura Velázquez, informó que la zona más afectada fue Puerto San Carlos debido al rompimiento de un bordo de contención que provocó el ingreso de agua marina en varias colonias. A pesar de esto, se confirmó que la entidad cuenta con la totalidad de los servicios y que las cerca de 700 personas que se trasladaron a refugios temporales comenzarán a retornar a sus hogares paulatinamente.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un llamado de alerta a la población de Guaymas, Sonora, y sus alrededores para resguardarse ante el inminente segundo impacto del sistema.