‘Donde el Agua Trabaja’: Novela Premiada Es Acusada de Ser Escrita con 99% de IA
Un programa habría detectado que David Silva Rojas, ganador del primer concurso de novela corta organizado por Almadía, presuntamente utilizó IA

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Un programa habría detectado que David Silva Rojas, ganador del primer concurso de novela corta organizado por Almadía, presuntamente utilizó IA

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Tres periodistas del diario El País han señalado el presunto uso de IA en el libro Donde el agua trabaja, que fue acreedor del Primer Premio Internacional de Novela Breve que organiza la editorial mexicana Almadía. El programa Pangram, usado para identificar posibles textos escritos con IA, señala que el libro fue elaborado con inteligencia artificial en un 99%.
Almadía es una de las editoriales independientes más importantes que han surgido en México en el siglo XX. Casa de autores como Juan Villoro y Daniela Tarazona, la editorial convocó a un premio de novela breve con un jurado compuesto por Selva Almada, Cristina Rivera Garza y Mónica Ojeda.
La novela ganadora fue Donde trabaja el agua, de David Silva Rojas, autor inédito nacido en Perú. Abogado de profesión, el ganador declaró que una mudanza a Japón influyó en su estilo de escritura, que se distingue por frases breves y contundentes, semejantes a las del haikú, forma tradicional de la poesía nipona.
Donde trabaja el agua cuenta la historia de una joven peruana que abandona su comunidad para trabajar en una hacienda vinícola. Así comienza la novela:
“La decisión se tomó sola, sin pensarla demasiado. Me enteré por otras. Siempre es así. Nadie llega sola a una campaña. Las cosas circulan bajo, como aviso. Se filtran como agua corriendo por acequias. Hasta que dejan de sonar ajenas”.
Los periodista de El País señalan que la biografía del David Silva Rojas sería imprecisa y que no han podido comprobar algunas de sus declaraciones. Además, apuntan que otros textos del autor también serían sospechosos de haber sido creados con el uso de inteligencia artificial.
Las herramientas para detectar inteligencia artificial, como Pangram, no son infalibles. Creadas a su vez con IA, estas realizan un breve análisis estadístico del texto y sopesan elecciones de palabras, así como estructuras sintácticas.
No obstante, no es infrecuente que confundan un texto elaborado por un humano con uno hecho por una máquina. Por ejemplo, la escritora Alma Delia Murillo compartió en X que introdujo el célebre inicio del capítulo V de Frankenstein en un detector y este arrojó que el 74% del texto fue elaborado con IA, pese a que su única autora fue Mary Shelley en 1818.
Por su parte, Almadía publicó un comunicado donde anunció una “revisión detallada” de la novela, que ahora mismo ya se encuentra en librerías. “Desde el día de ayer hemos recibido comentarios que sugieren el posible uso de inteligencia artificial generativa en la escritura de la novela ganadora del I Premio de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat. Esta situación nos genera desconcierto y abre preguntas que nos planteamos con seriedad”, señala el comunicado de la editorial con sede en Oaxaca.
“Durante la lectura de la novela, ni al jurado ni al equipo editorial nos pareció que se hubiera usado IA generativa”, continúa. La editorial también advierte que las herramientas para detectar el uso de IA no son infalibles: “Los detectores pueden aportar información, pero sus resultados requieren interpretación y contraste”.
Por el momento, la gira promocional del libro ha sido suspendida. David Silva Rojas no se ha pronunciado sobre los señalamientos.
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