Una mujer brasileña de 38 años fue sentenciada a prisión luego de hacerse pasar por una niña de 12 años durante 14 meses para convivir con una pareja que terminó tratándola como a su propia hija, en un caso que se ha comparado con la película de terror La Huérfana (2009).
Amanda Maria Souza de Oliveira conoció a un pastor evangélico en Joinville, en el sur de Brasil, y le contó que era una joven de 18 años llamada "Gabriele" que buscaba trabajo y había escapado de maltratos.
El religioso la contactó con una pareja de la congregación, que se compadeció de su situación y le ofreció asilo temporal.
Con el tiempo, Amanda cambió su versión, dijo que en realidad tenía 12 años y que había huido de abuso sexual, negligencia materna y hasta experimentos médicos forzados. Para justificar su apariencia adulta, argumentó que de niña la habían obligado a tomar suplementos hormonales.
La pareja le creyó por completo. Según reportes, Amanda también aseguró tener autismo y una discapacidad de aprendizaje.
Durante los 14 meses que vivió con la familia, Amanda mantuvo el personaje infantil, habló con voz aguda, usó biberones, chupones y muñecas, dibujó como niña y hasta fingió terrores nocturnos. La pareja, ya completamente entregada al papel de padres, le organizó una fiesta por su supuesto cumpleaños número 12 y le pagó tratamientos para bajar de peso. También planeaba adoptarla formalmente.