“Nos Van a Matar”: Vecinos de la Obrera Alertan por Extorsiones y Agresiones en CDMX
Alan Gilberto Hernández
Vecinos y comerciantes de la colonia Obrera, en CDMX, denuncian cobros de piso, amenazas de muerte y agresiones por parte de presuntos extorsionadores que operan en motocicleta

Comerciantes temen por cobro de piso. Foto: Archivo | Cuartoscuro
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En la colonia Obrera, ubicada en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México (CDMX), vecinos y comerciantes enfrentan un aumento alarmante en las extorsiones que ha transformado la vida cotidiana en un entorno de miedo constante. Habitantes de la zona denuncian que, en los últimos meses, grupos organizados han intensificado las amenazas y cobros ilegales, afectando tanto a pequeños negocios como a familias enteras. La situación ha escalado a tal punto que muchos temen por su integridad física y consideran que las autoridades no han respondido con eficacia.
Motociclistas imponen el miedo y cobran “derecho de piso”
Blanca, vecina de la colonia Obrera, describe la forma en que operan presuntos extorsionadores que mantienen bajo presión a los comerciantes. Se trata, según relata, de un grupo de jóvenes que recorren las calles en motocicleta y se presentan como quienes controlan la zona. Su presencia es constante y su método es directo: exigir pagos a cambio de no causar daño.
“Hay un grupo de personas que dicen que manejan toda la colonia. Vienen en moto, son como diez muchachos, entre 18 y 20 años. Extorsionan a los comerciantes y les exigen el pago de ‘derecho de piso’”.
El temor ha provocado que varios negocios opten por medidas extremas, como reducir horarios, evitar responder llamadas o incluso suspender servicios para no exponerse a nuevas amenazas. La inseguridad ya no solo se percibe en las calles, sino también en la vida diaria de quienes dependen de estos comercios.
Comerciantes denuncian agresiones y amenazas constantes
Otra habitante de la zona, quien decidió mantenerse en el anonimato por seguridad, advierte que la situación se ha vuelto insostenible. Explica que las amenazas no se limitan a palabras, sino que han escalado a agresiones físicas y robos cuando las víctimas se niegan a pagar.
“Estamos desesperados. Nos están extorsionando, nos roban y nos golpean si no les damos lo que ellos quieren. Nuestras vidas corren peligro y necesitamos ayuda urgente”.
Francisco, comerciante con más de 40 años de experiencia en la colonia Obrera, señala que la extorsión también ha evolucionado hacia modalidades telefónicas. Esto ha generado una desconfianza generalizada hacia cualquier llamada desconocida, afectando incluso la operación normal de los negocios.
“Ahora por teléfono es como quieren hacer la extorsión. Por eso, yo no tengo servicio a domicilio. La inseguridad es tal que ya no queremos contestar el teléfono”.
Vecinos se organizan y enfrentan a presuntos delincuentes
La tensión llegó a un punto crítico hace unas semanas, cuando habitantes de la colonia Obrera decidieron intervenir directamente para proteger a una comerciante de la tercera edad en la calle Bolívar. El intento de extorsión provocó un enfrentamiento entre vecinos y los presuntos agresores, quienes respondieron con violencia.
Blanca relata que, tras ese episodio, las represalias no se hicieron esperar y ella junto a su pareja fueron blanco de amenazas y agresiones.
“Desde hace ocho días me amenazaron de muerte. Golpearon a mi pareja, por impedirles que viniera a extorsionar a una señora de la tercera edad”.
Durante el altercado, un vecino resultó herido en la cabeza. Aunque se solicitó apoyo al número de emergencias 911, los habitantes aseguran que no hubo detenidos, lo que incrementa el temor de posibles ataques futuros.
Autoridades bajo presión ante el aumento de extorsiones
Los residentes de la colonia Obrera coinciden en que la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente frente a un problema que continúa creciendo. La falta de detenciones y de acciones contundentes ha debilitado la confianza en las instituciones encargadas de garantizar la seguridad.
“Un día van a matar a alguien, así como han sucedido las cosas y hemos tenido como comprobar todo lo que nos han hecho, pero la Fiscalía no nos hace caso”.
Las cifras oficiales respaldan la preocupación ciudadana. Datos de la Fiscalía capitalina indican que en el último año se abrieron 2,432 carpetas de investigación por extorsión en la Ciudad de México. En 2024 se reportaron 2,410 casos, mientras que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registró un aumento de 473 carpetas en 2024 a 1,278 en 2025.
Este incremento evidencia una tendencia preocupante que coincide con lo que viven colonias como la Obrera, donde el delito ha dejado de ser aislado para convertirse en una amenaza sistemática que impacta directamente en la seguridad y economía de la comunidad.
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