Restos del Hijo de Conchita No Existen Más en Semefo Jalisco; Fueron Disueltos tras Análisis
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Los restos del hijo de Conchita ya no existen en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses debido a que se disolvieron tras los análisis para lograr su identificación

El Semefo Jalisco informó que ya no existen los restos de Juan Antonio. Foto: N+
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Después de haber buscado a su hijo por 10 años tras su desaparición en Jalisco, y luego de que las autoridades le notificaron que sus restos estaban en el Semefo desde 2016, Ma. Concepción Belmontes, conocida como Conchita, no podrá darle digna sepultura a Juan Antonio.
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Los restos de Juan Antonio ya no existen, por lo que no hay cuerpo que entregar, y es que el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) informó que debido a los fragmentos óseos que se localizaron eran pequeños y los restos del hombre fueron disueltos en ácido, estos se agotaron durante el proceso de análisis para lograr la identificación.
Por la complejidad del caso, un perfil genético es lo único con lo que cuentan las autoridades. Las personas que secuestraron y asesinaron al hijo de Conchita, cumplieron su cometido: borrarlo por completo del mapa y de cualquier evidencia genética.
¿Qué pasó con el hijo de Conchita?
Juan Antonio Olmeda Belmontes desapareció el 26 de junio de 2016 en la colonia Jocotán, en Zapopan. El 1 de julio de ese año, en la colonia San Lorenzo, de El Salto, policías encontraron 9 tambos, cada uno de ellos con capacidad de 50 litros, en los que se hallaron restos humanos.
Una vez que fueron drenados por el IJCF, los restos y huesos encontrados se derivaron al laboratorio de antropología. Las autoridades refirieron que el ácido destruyó el ADN.
Fue hasta 2019 cuando se obtuvieron las primeras pruebas genéticas de los restos. Después de 4 años, las confrontas de ADN pudieron corroborar que parte de los fragmentos óseos en los tambos correspondían a Juan Antonio.
El IJCF recalcó que fue gracias a la adquisición de reactivos más sensibles y tecnología más precisa que se logró obtener un perfil genético positivo.
“No había forma de cotejarlo porque la cantidad de ADN que se había podido obtener de los fragmentos óseos no era la suficiente. Entonces se sigue trabajando, se sugieren que vayan más familiares para poder hacer un trabajo de un grupo familiar y de esa manera obtener mayores posibilidades de tener de identificar esos fragmentos de hueso a quien pertenencían” expresó Axel Ramirez, director forense de Jalisco.
Restos encontrados en los tambos también corresponden a otra persona
Los restos hallados en tambos también corresponden a otra persona y no descartan que más víctimas pudieron haber muerto en las mismas condiciones.
“No todo lo que se pudo localizar es de Juan Antonio, sino que hay otra persona, y estamos diciendo de los que pudimos obtener porque si hay 9 tambos, lo más seguro es que no solamente sean dos personas”, explicó.
Se hará un nuevo cateo en la finca de El Salto en donde se localizaron los tambos para encontrar más indicios de Juan Antonio en una búsqueda que parece no tener fin para una madre y toda una familia.
Ivonne Alcántara / N+ Guadalajara
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