El Departamento de Justicia dio a conocer que presentó cargos contra cinco personas por mantener una red de tráfico de fentanilo y metanfetaminas. Presuntamente, habrían enmascarado la red criminal como gastos comunes en zapatos, ropa, alimentos y renta por un valor de 187 mil dólares, equivalentes a casi 3 millones y medio de pesos.
Las cinco detenciones se realizaron entre los estados de California, Arizona y Nuevo México. Según documentos judiciales, el presunto cabecilla de la organización sería César Antonio Huerta, de 28 años y operaba desde Hobbs, una pequeña ciudad al este de Nuevo México que colinda con el condado de Gaines, Texas. Los investigadores afirman que Huerta obtenía los estupefacientes de un proveedor radicado en Arizona, Jesús Landeros, de 31 años.
Presuntamente, él coordinaba los envíos con la ayuda de Marycruz Perez, de 34 años, y de su propia madre, Josefina Cabrera Becerra, de 59 años. Los cargamentos de metanfetamina y fentanilo eran enviados a través del servicio postal desde Arizona y el sur de California hasta Hobbs. Desde ahí, Huerta y su novia, Mariela Belen Lechuga, de 24 años, redistribuían las sustancias y recaudaban las ganancias derivadas de la venta de drogas.
Los investigadores a cargo del caso identificaron al menos 13 envíos sospechosos ocurridos entre junio y septiembre de 2025. Uno de estos paquetes fue interceptado por inspectores del servicio postal estadounidense el 11 de septiembre. El paquete enviado desde Inglewood, California, contenía aproximadamente 2.2 kilogramos de metanfetamina pura.
Según se lee en los documentos del caso, entre junio de 2025 y julio de 2026, Huerta y Lechuga transfirieron aproximadamente 186 mil 851 dólares a Landeros, Perez y Cabrera a través de Cash App, Zelle y otras plataformas para pagos electrónicos. Estos pagos a menudo eran disfrazados como gastos en “ropa”, “calzado”, “alquiler” y “alimentos”, entre otros conceptos cotidianos.
Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, elogió la colaboración de nuestro país en la lucha contra el crimen organizado. A través de su cuenta de X, el funcionario escribió:
“Este trabajo refuerza nuestros esfuerzos en la misión diplomática de los EE. UU. en México para desmantelar estas redes y mantener las drogas mortales fuera de nuestras calles”.