En Suecia, ha sido condenado a cuatro años y medio de prisión un sujeto señalado por prostituir a su esposa con 250 hombres. Tomas Runten grabó 19 mil videos de su pareja, víctima de explotación sexual.
Condenan a sujeto por prostituir a su esposa, en Suecia
En 2024 el mundo conoció con espanto el caso de Gisèle Pelicot, quien era drogada por su marido para que hombres abusaran de ella. Los videos de estos crímenes fueron descubiertos cuando el sujeto fue detenido por grabar con su celular bajo la falda de mujeres en el transporte público.
Desde entonces, Pelicot se convirtió, sin buscarlo, en una activista que renunció a su anonimato para exhibir la red de abusadores que había conformado su propio exmarido. Pero los casos de explotación no parecen haber menguado: en Suecia ha sido juzgado Tomas Runsten, un hombre que drogaba a su esposa y permitía que otros sujetos abusasen de ella.
Las autoridades suecas calculan que hasta 276 hombres abusaron de la mujer. Los encuentros era grabados en video a través de las once cámaras que el sujeto instaló en su casa. El hombre tenía en su posesión 19 mil 600 videos.
Tomas Runsten ha sido condenado por proxenetismo a cuatro años y medio de prisión. También se le encontró culpable por tentativa de violación, lesiones y amenazas.
Procesan a 28 personas más por abusos contra mujer
Además, deberá pagar una multa de 200 mil coronas suecas, equivalentes a 367 mil pesos mexicanos. Junto a Runsten se ha procesado también a 28 hombres señalados por haber participados en estas violaciones.
Solo dos de ellos pisarán la cárcel, por un mes. Uno más estará en libertad bajo palabra y los demás deberán pagar una multa.
El caso ha sido comparado con el de Pelicot, aunque en los tribunales han desembocado en puntos distintos. Acaso la principal diferencia es que, en juicio, no se demostró que Runsten drogara a su esposa sin su consentimiento, aunque sí se le señala por haberse aprovechado de su drogadicción.
La defensa de Runsten ha señalado que no se trataba de abusos, sino de fantasías de juego de roles que eran consensuadas. No obstante, el tribunal rechazó esta idea pues en los mismos mensajes mencionados como pruebas a favor de Runsten también figuraban nombres de clientes, así como precios.
Con información de EFE