Un juzgado de Oslo condenó a cuatro años de cárcel a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias, entre otros delitos.
Høiby, de 29 años y que no forma parte de la Casa Real noruega, fue absuelto de otras dos violaciones por el tribunal, informó la televisión pública NRK. Se trata de uno de los casos judiciales más graves y mediáticos vinculados a la familia real noruega en décadas.
La Fiscalía había pedido siete años y siete meses de cárcel por los 40 delitos de los que estaba acusado el joven, mientras que la defensa pedía la absolución de las acusaciones más graves y aceptaba una pena menor de un año y seis meses por los cargos que reconoció, entre ellos transportar marihuana y amenazas.
El juicio, que se prolongó durante seis semanas, concluyó en marzo pasado tras los testimonios de varias denunciantes y la presentación de pruebas, entre ellas mensajes, imágenes y videos extraídos del teléfono celular de Høiby.
Los cargos por violación involucran a cuatro mujeres distintas entre 2018 y 2024. En cada caso, se alegó que las mujeres estaban dormidas o en un estado de incapacidad severa.
Høiby fue condenado también a una indemnización conjunta de 640 mil coronas noruegas (unos 58 mil euros) a cuatro víctimas, según la sentencia difundida en el juzgado de Oslo.
El joven nació en 1997, antes del matrimonio de Mette-Marit con el príncipe heredero Haakon de Noruega, por lo que no forma parte de la línea de sucesión al trono ni ostenta títulos reales.
El hijo de la princesa heredera puede apelar el veredicto.
¿De qué acusaron a Høiby?
El joven estaba acusado de cuatro casos de violación mientras dormían a otras tantas mujeres con las que antes había tenido relaciones sexuales consentidas.
El tribunal consideró probados dos de esos casos, uno ocurrido en el sótano de la residencia de los príncipes herederos en Skaugum (en las afueras de Oslo) y otro en el apartamento de la víctima: en ambos hay pruebas videográficas que, según la sentencia, demuestran que las jóvenes no estaban en estado consciente en el momento del acto.
El hijo de Mette-Marit no estuvo presente en la sala, ya que el tribunal accedió a que siguiera la lectura del fallo desde prisión por motivos de salud.
La defensa de Høiby ha informado de que se tomará un tiempo para estudiar la sentencia antes de decidir si recurre o no, según la agencia NTB.
Høiby lleva en prisión preventiva desde el 2 de febrero, un día antes del inicio del juicio, cuando fue arrestado por nuevos delitos, entre ellos, quebrantar la prohibición de visitar a una de las víctimas.
El hijo de Mette-Marit ha pedido en varias ocasiones cumplir la preventiva en su casa con una tobillera electrónica, pero la Fiscalía y la Justicia han rechazado su solicitud por el riesgo de que vuelva a delinquir.
El último intento se produjo hace unos días, cuando el joven apeló a la enfermedad de su madre, que ha sido inscrita en lista de espera para un trasplante de pulmón debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en 2018.
Pero aunque un juzgado de primera instancia falló a favor de Høiby, Apelación aceptó el recurso de la Fiscalía y la defensa declinó recurrir al Tribunal Supremo.
Høiby ha admitido con anterioridad tener problemas con el alcohol y otras drogas, además de padecer trastornos psicológicos.
ASJ