La joven brasileña Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, quien murió el sábado tras caer desde un puente durante una actividad de rope jumping, fue sepultada este domingo en el estado de Sao Paulo, mientras las autoridades mantienen abierta una investigación sobre las circunstancias que provocaron su fallecimiento.
Familiares y amigos dieron el último adiós a la joven de 21 años, que aspiraba a convertirse en profesora de educación física. Su caso ha generado gran conmoción en Brasil y en redes sociales debido a que la tragedia quedó registrada en video.
Rodrigues de Freitas participaba en una actividad de deportes extremos en la denominada Ponte do Esqueleto, un puente abandonado ubicado en el municipio de Limeira. De acuerdo con los reportes, había solicitado realizar el salto en modalidad “estilo avión”, en la que dos instructores levantan al participante sobre sus hombros antes de lanzarlo al vacío.
Se olvida equipo de seguridad
Imágenes compartidas en internet muestran a dos hombres con cascos blancos lanzando a Freites a un abismo de 40 metros (130 pies) sin sujetarla a ningún equipo de seguridad, y una persona que observa grita a los instructores que la aten a una cuerda. Los instructores llevan arneses que parecen estar sujetos a una cuerda de seguridad.
El rope jumping es un deporte extremo que se diferencia del puenting en el tipo de cuerda utilizada y el movimiento resultante de la caída. El puenting utiliza cuerdas elásticas de goma que crean un efecto vertical y de rebote, pero el rope jumping usa cuerdas de escalada de baja elasticidad que convierten la caída en un balanceo horizontal, como un péndulo.
Tras el accidente, la policía brasileña detuvo a tres hombres que trabajaban para la empresa encargada de organizar los saltos de rope jumping. Las autoridades investigan posibles responsabilidades penales y no descartan presentar cargos por homicidio.