Para acabar de una vez por todas con la polémica por la supuesta interferencia del gobierno estadounidense en la ralentización de los servicios de Starlink y Starshield en Ucrania, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, enfatizó que su país no tenía conocimiento de la situación.
La relevancia de estas plataformas está en que son usadas por el gobierno de Volodimir Zelenski en la guerra con Rusia. Hace una semana, el mandatario y otras figuras políticas ucranianas señalaron que el sistema había bajado deliberadamente su rendimiento, lo que dejaba a su país a merced de los ataques rusos.
Kiev fue categórico: acusó a Washington de reducir deliberadamente las velocidades a las que operan los servicios Starshield, de uso militar, y Starlink, limitado a los civiles, lo cual fue negado por la administración Trump como por Elon Musk, dueño de ambos servicios operados desde SpaceX.
Sin embargo, este martes, el diario Wall Street Journal informó que fue Musk quien ordenó una reducción en las prestaciones de esos sistemas para Ucrania, luego de que el multimillonario tecnológico apuntara como responsable al gobierno estadounidense.
Musk afirmó que "cualquier limitación en la velocidad o el uso" de los sistemas Starshield era "decidida por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y, en última instancia, por el presidente estadounidense (POTUS)", refiriéndose a Trump.
Fue precisamente sobre esta idea que vino el revire de Rubio. "El presidente (Trump) no tenía nada que ver con las decisiones tomadas por Starlink y Starshield y por el señor Musk", zanjó este miércoles el secretario en Bombay, la capital económica de India.
"Es una empresa privada, el presidente no maneja la compañía y no puede ordenarle hacer algo (...). Se lo digo, no hubo conocimiento previo", agregó Rubio.
El secretario de Estado aseguró también que las conversaciones del martes en Oslo entre el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y el enviado de la Casa Blanca, Steve Witkoff, fueron "positivas", horas antes de la reunión que el emisario trumpista sostendría con Vladimir Putin.
ICM