Nueva Jornada de Violencia Durante Protestas en Francia y España
Se registraron enfrentamientos en París y Marsella al caer la noche; en Barcelona se reportó la quema de contenedores

Se registraron enfrentamientos en París y Marsella al caer la noche; en Barcelona se reportó la quema de contenedores

Cientos de miles de personas se manifestaron el sábado en Francia, en concentraciones mayormente pacíficas que dieron paso a enfrentamientos en París y Marsella al caer la noche, a pesar de un enorme dispositivo de seguridad destinado a evitar que se repitieran los disturbios de la semana pasada.
Por su parte, miles de manifestantes se movilizaron en el centro de Madrid y Barcelona para defender las pensiones públicas, a un mes de las elecciones legislativas, en protestas donde también se registraron enfrentamientos con fuerzas del orden.
"Grupos violentos de personas con la cara tapada queman contenedores, vandalizan mobiliario urbano y lanzan piedras contra la policía en las inmediaciones de la Plaza Catalunya de Barcelona y alrededores. Recomendamos que no os acerquéis por vuestra seguridad", informó la Policía de Cataluña.
El Ministerio del Interior de Francia afirmó que 410 mil personas participaron en las protestas en todo el país, aunque los sindicatos señalaron que la cifra real era del doble.
La marcha principal tuvo lugar en París, donde unas 110 mil personas se manifestaron en la periferia sureste de la capital, denunciando el aumento del coste de la vida y la creciente desigualdad.
El ambiente se deterioró drásticamente tras el fin de la manifestación. La policía antidisturbios lanzó gases lacrimógenos y utilizó cañones de agua para dispersar a unos 500 jóvenes encapuchados que lanzaban piedras a los agentes, informó un responsable de seguridad.
En Marsella, la segunda ciudad más grande de Francia, unos jóvenes arrastraron grandes láminas de metal para bloquear una calle, incendiaron contenedores de basura y lanzaron piedras y botellas contra la policía antidisturbios.
Los enfrentamientos continuaron tras la puesta de sol y la policía informó que dos joyerías habían sido asaltadas.
También se produjeron enfrentamientos en Lyon, Burdeos y Grenoble, mientras que la policía lanzó gas lacrimógeno contra los manifestantes en Clermont-Ferrand, Lille, Nantes y Niza.
No obstante, la violencia fue menos intensa que hace una semana, cuando saqueadores y vándalos causaron estragos en varias ciudades.
Las autoridades desplegaron 70 mil agentes de policía y gendarmes, 10 mil más que una semana antes, tras reconocer que habían subestimado la magnitud de los disturbios del 17 de octubre.
"Tenemos que ser ultra reactivos", declaró el sábado a periodistas el ministro del Interior, Laurent Núñez, acusando a activistas de extrema izquierda y a bandas criminales de intentar fomentar la violencia.
Gran parte del centro de París adquirió el aspecto de una ciudad sitiada, con los comerciantes tapiando escaparates, los museos cerrados y más de 20 estaciones de metro inactivas.
"Apenas hay clientes, así que no merece la pena mantener abierto", afirmó Oskar, gerente de una boutique de Kiton en París.
Varias de las instituciones culturales más conocidas de la capital, entre ellas el Louvre, el Museo de Orsay y la Ópera de París, cerraron durante todo el día como medida de precaución, lo que dejó a los turistas frustrados.
"Todo está tapiado y no sabemos muy bien dónde deberíamos estar", comentó Xavier Dolliole, un turista de la ciudad estadounidense de Nueva Orleans.