Un juez de la Suprema Corte ha ordenado ampliar el horario de votación durante la segunda vuelta de las elecciones en Brasil. Este domingo, los ciudadanos del país sudamericano deben elegir entre un nuevo mandato a Luiz Inácio Lula da Silva o un giro hacia la extrema derecha representada por Flávio Bolsonaro.
Hacia las cinco de la tarde cerraron los centros de votación, donde cientos de personas aún hacían fila a la espera de emitir su sufragio. Cuando comenzó el conteo, el actual presidente de ochenta años de edad adelantaba al candidato aliado de Donald Trump.
Con un 0.25% de los votos, Luiz Inácio Lula da Silva había obtenido el 57,6% de los votos, mientras que el 42,3% era para Flávio Bolsonaro. Sin embargo, el máximo tribunal ordenó extender dos horas el horario de votación, ante las peticiones de ambos candidatos.
El equipo de Lula reclamó que los ayuntamientos de ciudades como São Paulo y Salvador, ambas gobernadas por aliados de Bolsonaro, obstruyeron el transporte público durante la jornada, lo que representa una violación de la legislación electoral. Por su parte, la petición de Flávio Bolsonaro obedeció a las fuertes lluvias en el sur de Brasil.
Mientras los candidatos pedían extender los horarios de votación, en Miami Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial y exdiputado de 42 años, saludó a sus seguidores en un colegio electoral.
“Lo que realmente necesitamos es libertad”, declaró el político. “La mayoría de la gente que está aquí viene a votar para liberar a Jair Bolsonaro... tenemos que reformar el poder judicial, tenemos que liberar a los presos políticos”.
Eduardo Bolsonaro fue condenado a cuatro años y dos meses de prisión en Brasil por ejercer presión ilegal desde Estados Unidos para que se sancionara a miembros del gobierno brasileño y se aplicaran aranceles más elevados a las exportaciones del país. En este momento, Eduardo Bolsonaro cuenta con una orden de extradición, aunque se considera poco probable que esta se cumpla.