Los equipos de rescate buscan a cientos de personas desaparecidas a lo largo de la frontera entre Nepal y China después de que un catastrófico y letal torrente de inundaciones, agua y lodo arrasó varias comunidades en la víspera tras el colapso de un glaciar.
El desastre dejó 392 fallecidos y más de 1,400 desaparecidos, entre los que había extranjeros y peregrinos, y desplazó a cientos de personas en toda la región del Himalaya.
Más de 900 personas fueron registradas como no localizadas por la agencia de gestión de desastres de Nepal, incluidos 667 turistas, tanto nepalíes como extranjeros, según se indicó en un informe operativo.
En China se reportaron otros 558 desaparecidos, entre ellos 260 extranjeros, según un balance oficial dado a conocer por la televisión pública CCTV. La cadena china no precisó las nacionalidades de las personas no localizadas en esta tragedia, ocurrida el miércoles en un puesto fronterizo.
Un aterrador video de vigilancia tomado desde el lado chino de la frontera muestra cómo una feroz pared de lodo y escombros engulle un edificio de varios pisos mientras decenas de personas corren para salvar su vida.
La riada arrastró autobuses y autos con total facilidad. El ruidoso torrente de agua y lodo, similar a un tsunami, azotó aldeas y pueblos a lo largo del curso de dos ríos, el Bhote Koshi y el Trishuli, en un área donde la policía nepalí dijo que recuperó varios cuerpos.
El desastre en Nepal y el Tíbet no es un hecho aislado. El sistema fluvial Lhende Khola se ha desbordado dos veces en apenas 14 meses, y el sistema glaciar del Himalaya, cada vez más inestable, amenaza a comunidades, infraestructura y suministros de agua en una de las regiones más densamente pobladas del mundo.
La región registró inundaciones repentinas similares en agosto del año pasado, cuando un lago glaciar en el Tíbet se desbordó debido a las altas temperaturas. Nueve personas murieron y se registraron daños en infraestructura crucial, incluido un puente que conecta Nepal y China.
Imágenes captadas por drones en Nepal mostraron caminos destruidos y construcciones sepultadas por unas aguas embravecidas del color del cemento mojado.
Los empinados valles de la región son arterias económicas y corredores de viaje, pero resultan precarios cuando ocurre un desastre. Las imágenes mostraban lo que parecían ser los segundos pisos de edificios en Nuwakot cubiertos de barro tras el paso del torrente. Los escombros colgaban de ramas y cables, los vehículos quedaron enterrados y algunos sobrevivientes atónitos estaban cubiertos de lodo. Las inundaciones obligaron a suspender los viajes en algunas zonas.
Apenas hubo tiempo para huir.
La aldea de Soley, en Nuwakot, que tenía unas 25 viviendas, quedó prácticamente arrasada, contó Nirajan Paudyal, un periodista asentado en Katmandú cuyos padres y parientes viven allí. Desesperado por obtener información, viajó a la zona el jueves en busca de noticias sobre su familia.
"Hasta ahora no hay ninguna novedad. Temo que no haya", dijo Paudyal.
Desde primera hora de la mañana de este jueves fueron desplegados helicópteros militares y privados. El ejército nepalí había rescatado a más de 100 personas de las zonas afectadas por las inundaciones.
Al menos ocho extranjeros fueron trasladados por aire a la capital, Katmandú, apuntó agregando que equipos militares también evacuaron a personas atrapadas dentro de instalaciones vinculadas al proyecto hidroeléctrico Trishuli.
Los rescatistas encontraron cuerpos unos 100 kilómetros río abajo de la zona del desastre, en el distrito de Chitwan. Decenas de heridos han sido trasladados a Katmandú para recibir atención médica avanzada.
En Tíbet, un deslave registrado el miércoles cerca del cruce fronterizo terrestre del puerto de Gyirong dejó lodo en las zonas circundantes con una profundidad media de más de 1.5 metros, y en algunos tramos de carretera superaba los 2 metros, informó el jueves la televisora estatal china CCTV. Los accesos al puerto sufrieron daños y las comunicaciones se cortaron, agregó. Con la lluvia ligera que seguía cayendo en la zona, podrían producirse colapsos secundarios o deslizamientos de tierras, apuntó.
De acuerdo con CCTV, se ha descubierto un lago de contención en dirección al puerto, lo que plantea desafíos para la operación de rescate. Las autoridades chinas movilizaron un gran avión de transporte militar para enviar un equipo a la región, reportó.
De acuerdo con la Junta de Turismo de Nepal, 517 de los desaparecidos eran extranjeros, incluyendo 178 de India, y algunos probablemente estaban en el país para peregrinar al monte Kailash, en Tíbet, un sitio sagrado para los hindúes.
Pero el lugar atraía a turistas de todo el mundo. Más de 60 de los desaparecidos en Nepal eran de Estados Unidos y el resto procedían de otros 30 países, desde Ucrania y Reino Unido hasta Sudáfrica y Japón, de acuerdo con la Junta de Turismo.
El gurú espiritual indio y director de la Fundación Isha, Sadhguru Jaggi Vasudev, dijo en X que 77 personas de uno de sus grupos de peregrinación al monte Kailash quedaron atrapadas por las inundaciones repentinas en la oficina de inmigración en la frontera entre Nepal y China.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) informó primero de un sismo de magnitud 4.4 a primera hora del miércoles, a unos 66 kilómetros al norte de Katmandú, cerca de la frontera. Más tarde actualizó su análisis para decir que el evento sísmico que midió fue en realidad un colapso glaciar de magnitud 5.2, lo que envió escombros río abajo y generó un impacto catastrófico en las comunidades. El USGS apuntó que se basó en datos de estaciones sísmicas cercanas, ondas sísmicas de período largo e imágenes satelitales, y que no se había producido ningún terremoto.
Expertos climáticos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú, dijeron que una avalancha procedente de un glaciar probablemente causó la inundación repentina del miércoles.
La cordillera del Himalaya se extiende por varios países del sur de Asia y alberga muchos de los picos más altos del mundo y de los glaciares que quedan.
Las empinadas laderas y los frondosos valles bajo la cordillera del Himalaya son especialmente vulnerables a las inundaciones y los deslaves. Fenómenos meteorológicos extremos, como los intensos monzones y el derretimiento de glaciares, se han vuelto más comunes debido al calentamiento global provocado por el ser humano.
Investigadores en Katmandú hallaron este año que los glaciares en toda la región del Hindu Kush himalaya se están derritiendo más rápido, con tasas de pérdida de hielo que se han duplicado desde 2000. La amenaza del derretimiento de los glaciares se ha convertido en una preocupación mundial.
ASJ