Las falsas agencias de modelaje han encontrado en las redes sociales una forma de acercarse a posibles víctimas mediante cuentas que aparentan ser empresas dedicadas a la contratación de modelos. Aunque algunas pueden reunir cientos o incluso miles de seguidores, se trata de perfiles apócrifos que utilizan ofertas atractivas de trabajo para generar confianza y posteriormente solicitar información o material privado.
Un caso fue el de Javier, nombre utilizado por seguridad, un residente de León, Guanajuato, quien fue contactado a través de Instagram por una supuesta agencia de modelos. La propuesta que recibió parecía atractiva: participar en una pasarela de ropa interior que supuestamente se realizaría en un hotel de Monterrey, Nuevo León. Además, le ofrecían cubrir sus viáticos y pagarle alrededor de 16 mil pesos por su participación.
Sin embargo, la insistencia de la persona que lo contactó comenzó a levantar sospechas. Además de pedirle una respuesta rápida para confirmar su participación, le solicitaron fotografías íntimas bajo el argumento de que serían necesarias para realizar el estilismo que utilizaría durante el supuesto desfile.
Ante las dudas, Javier decidió verificar por su cuenta la información que le habían proporcionado. Se comunicó directamente con los diseñadores y con el hotel que supuestamente estarían involucrados en el evento. Ambas partes negaron tener conocimiento de una pasarela de esas características y descartaron su participación.
Fue entonces cuando Javier confirmó que la oferta laboral no era real y que se encontraba ante un posible intento de engaño. Poco después, la persona que lo había contactado lo bloqueó y la cuenta de la supuesta agencia dejó de estar disponible en redes sociales.
Este tipo de casos ha generado alerta entre autoridades, debido a que las falsas ofertas de trabajo pueden ser utilizadas para diferentes fines. En algunos casos, el contacto inicial mediante redes sociales puede convertirse en un mecanismo de reclutamiento con fines de trata de personas, especialmente cuando las víctimas son convencidas de trasladarse a otra ciudad bajo la promesa de obtener un empleo bien remunerado.
Sin embargo, también existe la posibilidad de que detrás de estas falsas agencias se encuentre un intento de sextorsión. Los delincuentes pueden utilizar las fotografías íntimas obtenidas mediante engaños para posteriormente amenazar a las víctimas con hacerlas públicas o enviarlas a familiares y conocidos.
Por ello, autoridades recomiendan verificar directamente con los lugares, empresas o personas que supuestamente participan en las ofertas laborales antes de proporcionar fotografías, documentos personales o cualquier otro tipo de información privada.
La recomendación también es evitar realizar depósitos para supuestos gastos de contratación, desconfiar de ofertas con pagos excesivamente atractivos y no enviar fotografías íntimas a desconocidos, incluso cuando la solicitud se presente como parte de un proceso profesional.
El caso de Javier muestra cómo una oferta que en apariencia puede representar una oportunidad laboral puede convertirse en una situación de riesgo. La principal señal de alerta, en este caso, fue la insistencia del supuesto reclutador y la solicitud de material íntimo, además de la falta de información comprobable sobre el evento.