Un hombre asegura que su hijo, de 16 años, murió bajo la responsabilidad de la Academia Militarizada Esparta, ubicada en el municipio de Sayula, Jalisco, por lo que pide justicia ante presunta negligencia de este lugar.
El adolescente murió en diciembre de 2025, luego de haber permanecido nueve meses al interior de esta academia. De acuerdo a su padre, su hermano estuvo en el mismo plantel y decidió ingresar a su hijo por las actividades extracurriculares que ofrecía, no por problemas de conducta.
Desde Estados Unidos, el joven de 16 años fue enviado a esta escuela militarizada, todo ocurría con normalidad, hasta que en una ocasión, comentaron a la familia que se golpeó la cabeza por una crisis nerviosa.
El padre aseguró que no le permitieron ver a su hijo ni hablarle durante tres meses, además le recomendaron que lo llevara con un psiquiatra porque tenía que estar medicado.
“Se veía muy nervioso, todas las veces que hablábamos, parecía como que alguien lo estaba observando todo el tiempo. Esa vez que hubo ese percance, que se golpeó, no nos dijeron preguntarle del tema ni nada, que porque él se podía alterar, o sea, siempre que había cualquier llamado o algo, nos preparaban”, mencionó el padre.
El padre asegura que su hijo bajó 13 kilos
Fue hasta los cinco meses desde que el joven ingresó que la familia logró verlo, y para entonces, ya había perdido 13 kilos. El padre advirtió que su hijo nunca le dijo que estaba siendo sometido a actos de violencia.
En diciembre de 2025, la abuela del menor, quien vive en Jalisco, recibió una llamada por parte de la academia, donde le dijeron que su nieto se había desmayado en el Nevado de Colima. Después le llamaron a su padre para informarle que su hijo había muerto recibiendo atención en una clínica.
“Yo sólo pido que se regulen este tipo de escuelas, si no se van a regular, pues que se cierren, porque no se puede estar experimentando con los jóvenes. Uno recurre a estos lugares para darles un mejor futuro a los chicos. Entonces no es justo que por descuidos o por negligencia se llegue a esta situación, dijo el padre.
La necropsia arrojó que el menor murió de un paro respiratorio por falta de oxígeno; su padre señaló que la condición en que su hijo se encontraba no era apta para realizar este tipo de actividades, ya que desconoce si estaba bien alimentado o si tenía alguna otra lesión que le impidiera la actividad.
El padre asegura que la muerte de su hijo pudo deberse a una negligencia, razón por la que denunció el hecho ante la Fiscalía de Jalisco, misma que abrió una carpeta de investigación y está a la espera de que el proceso avance.