Carlos Serratos es bolero de zapatos desde hace 12 años, y trabajó durante los 39 días en que se llevó a cabo el Mundial 2026 en Guadalajara.
Entre los 30 aseadores de calzado que fueron movidos hacia las inmediaciones del Mercado Corona, se encontraba Carlos, cuyos lugares quedaban dentro de la zona de aficionados.
A pesar de que los dueños originales de los espacios que se encuentran afuera del Mercado Corona, les rentaron sus lugares, a Carlos le benefició.
“Hubo algo de gente, excepto en los partidos de México, se amontona la gente y nosotros quedábamos aquí encerrados, y pues ya mejor encerramos y ya. Sí, aumentó un poco la venta”, explicó Serratos.
Carlos Serratos llega a ganar hasta 500 pesos diarios
Todos los días, desde las 8:00 de la mañana a las 6:00 de la tarde, Serratos se aferra a este oficio, que está en extinción. En días buenos, obtiene de 400 a 500 pesos, pero en días malos, menos de 200.
Las estructuras diseñadas para los boleros regresarán a sus posiciones cuando terminen el desmontaje de la zona del Fan Festival, en el centro de Guadalajara, según los organizadores del área, tienen como plazo límite el 31 de julio.
“Hay una muy fácil de desmontar, pero el escenario todavía va a tomar su tiempo, varios días, porque son pantallas y demás, y hay que recordar que esa estructura se diseñó especialmente para ese espacio, para proteger la plaza y el arbolado, se estará tomando unos días”, manifestó Verónica Delgadillo, alcaldesa de Guadalajara.
Aunque con nostalgia, el primer cuadro de Guadalajara, poco a poco regresa a la normalidad después de esta fiesta futbolera.