725 Parejas aprovecharon una ceremonia colectiva para formalizar su unión en una jornada que reunió a familias, visitantes y autoridades. La Plaza de la Liberación se convirtió en escenario de una boda colectiva con temática futbolera.
Con una romántica melodía de fondo, muchas porras y aplausos, 725 parejas legalizaron su relación con vestimenta deportiva de futbol.
Alberto y Sara, se dieron el sí con playeras de equipos rivales, la de España y Argentina, para demostrar en su caso que los opuestos se atraen. Fueron compañeros de bachillerato hace treinta años, pero hasta hace ocho admitieron su amor.
“¿Y si sí nos casamos?” fue la pregunta que rondó en sus cabezas y que los motivó a cerrar el trato con un gran beso de amor, en un espacio que fue lugar de muchas emociones en conjunto, donde desconocidos se convirtieron en amigos por coincidir en un mismo gusto, en el cual se gritaron cánticos, goles y hasta se derramaron lágrimas de felicidad con los logros de la Selección Mexicana y de tristeza con la eliminación de la misma.
Carmen y Javier dijeron: “Ya teníamos tiempo y ahorita con lo del mundial nos cayó como anillo al dedo. Aparte de qué motivo que fuera con torno al fútbol que vemos que les gusta muchísimo, si nos ajustáramos el fútbol de lo más elegante nomás mexicano”.
¿Cómo fue la ceremonia con temática de futbol?
La ceremonia fue totalmente gratuita, oficiada alrededor de las cinco y media de la tarde por la alcaldesa del municipio de Guadalajara, Verónica Delgadillo quien declaró: “No solo es un acto protocolario, no solo se trata de firmar un papel. La posibilidad de que la pareja pueda tener derechos, que la pareja pueda tener certeza jurídica, esa protección que brinda la ley solo cuando estás unido en un formal matrimonio, no se puede sustituir bajo ninguna otra”.
Cuando las novias lanzaron el ramo, el mariachi comenzó a tocar y la fiesta en grande se movió a la Plaza de Armas con vista a la Catedral Metropolitana, con música en vivo, regalos y postre.
Donde los enamorados bailaron y festejaron hasta que sonó la última canción.