Paga Pemex Millones por Monitoreo para Detectar Derrames y No Informó del Ocurrido en el Golfo
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Pagó 118.3 mdp por un servicio de monitoreo satelital diario en el Golfo de México, donde se reportó un derrame de hidrocarburo que llegó a las costas de Tabasco y Veracruz en marzo

Paga Pemex Millones por Monitoreo para Detectar Derrames y No Informó del Ocurrido en el Golfo. Foto N+
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Pemex pagó 118.3 millones de pesos, por un servicio de monitoreo satelital diario en la zona del Golfo de México donde se derramó hidrocarburo que llegó a las costas de Tabasco y Veracruz en marzo pasado.
Contrato
El contrato fue adjudicado en octubre de 2024.
En él, Pemex definió como prioritaria una zona de 49 mil kilómetros cuadrados que abarca costas y litoral de Campeche, Tabasco y Veracruz, dentro de la cual ocurrió el derrame el cual alcanzó hasta playa Bagdad en Tamaulipas.
Según las cláusulas del contrato obtenido por N+Focus, la empresa debe monitorear esa zona diariamente. Si detecta una mancha que sugiera una fuga o derrame, está contractualmente obligada a informarle a Pemex y recomendar acciones de contención, dispersión y recuperación.
Pemex debe recibir la alerta en menos de dos horas si el derrame abarca 10 km2, o si cubre un área menor pero se ubica a menos de 20 km de la costa.
El 15 de febrero pasado, la mancha cubría alrededor de 260 km2, según imágenes satelitales que organizaciones no gubernamentales obtuvieron de satélites abiertos que, según el contrato, la empresa también puede utilizar para el monitoreo.
Al respecto, Manuel Llano, director de Cartocrítica, A.C., indicó:
“Claro que estos derrames están ahí siempre. De hecho, si uno voltea ver las imágenes satelitales históricas, podemos perfectamente identificar. Y sin ir más lejos, el año pasado en la misma zona teníamos otro derrame de grandes magnitudes y así nos podemos ir año por año”
Pemex reconoció el derrame hasta que el hidrocarburo llegó a las costas de Tabasco y Veracruz a inicios de marzo. Esta noche reconoció que el origen fue un ducto de instalaciones de la propia paraestatal.
Con información de Jennifer González y Williams Castañeda
LECQ