Cae un Nuevo Detenido por el Crimen del Periodista Goyo, 12 Años Después y Sin una Sola Condena

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La FGR detuvo a David "N", alias "El Choky", nuevo implicado en el asesinato del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz en Veracruz en 2014, caso sin condenas

Gregorio Jiménez de la Cruz, conocido en el gremio como Goyo, era reportero y fotógrafo.

Gregorio Jiménez de la Cruz, conocido en el gremio como Goyo, era reportero y fotógrafo. Foto: Alianza de Mediosmx.

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La Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), aprehendió este miércoles 18 de marzo de 2026 a David "N", alias "El Choky" y/o "Chuky", de 34 años, presunto responsable de la privación de la libertad y muerte del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz, ocurrida en febrero de 2014 en Las Choapas, Veracruz.

La captura fue ejecutada por agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) en la colonia Francisco Villa de Coatzacoalcos, tras trabajos de investigación de campo y gabinete.

El imputado fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número 12 "CPS-Guanajuato", donde un juez determinará su situación jurídica. No es el primer detenido en este caso: a lo largo de los años, otros imputados han enfrentado cargos por el mismo crimen, aunque hasta la fecha el expediente no registra condenas.

¿Quién era Goyo?

Gregorio Jiménez de la Cruz, conocido en el gremio como Goyo, era reportero y fotógrafo de la fuente policiaca. Colaboraba con tres medios locales veracruzanos: Notisur, En la Red y Liberal del Sur. Por razones de seguridad, algunos de sus textos los firmaba bajo el seudónimo "el Pantera" y otros se publicaban sin nombre, según registros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Su trabajo no era lucrativo: de acuerdo con el informe "Gregorio: asesinado por informar", elaborado por una Misión de Observación integrada por 16 periodistas y cuatro organizaciones de libertad de prensa —entre ellas la SIP, Reporteros Sin Fronteras y la Red de Periodistas de a Pie—, Goyo recibía apenas 20 pesos por nota en Notisur y 50 en el Liberal del Sur. Al momento de su muerte tenía 43 años, cuatro hijos con su pareja Carmela Hernández y otros tres de una relación anterior.

La mañana del secuestro, frente a sus hijos

Según el registro de la SIP, el 5 de febrero de 2014, alrededor de las 7 de la mañana, Goyo acababa de dejar a dos de sus hijos en la escuela cuando cinco hombres armados y encapuchados irrumpieron en su casa en la comunidad Villa Allende, Coatzacoalcos.

Le colocaron un cuchillo en el abdomen y una pistola en la cabeza. A sus otras dos hijas también las encañonaron. El periodista no opuso resistencia: lo esposaron y a empujones lo subieron a una camioneta.

Para las 10 de la mañana, la noticia ya circulaba en medios de todo el país y el extranjero. A pesar del clima de violencia que imperaba en Coatzacoalcos, reporteros de la ciudad salieron a marchar —hasta dos veces por día— para exigir que lo buscaran.

Seis días después, el 11 de febrero, el cuerpo de Goyo apareció en una fosa clandestina en Las Choapas, al sur del estado, junto a otros cadáveres. Según información retomada por la SIP de un artículo de Gatopardo, el cuerpo presentaba huellas de tortura y mutilaciones.

Del conflicto vecinal al vínculo con su trabajo periodístico

La primera hipótesis de las autoridades veracruzanas apuntó a un conflicto personal sin relación con el ejercicio periodístico. Sin embargo, la Misión de Observación que investigó el caso cuestionó esa narrativa desde el principio y documentó lo que describió como carencias graves en el expediente: falta de documentación de interrogatorios, ausencia de órdenes de cateo y ningún resultado de toma de huellas dactilares.

La periodista María Idalia Gómez, representante de la SIP en la misión, advirtió que esas omisiones podían derivar en impunidad: "¿Cómo llega entonces la autoridad a los acusados? Por arte de magia", señaló.

Ante la existencia de pruebas que vinculaban el crimen con su labor periodística, el caso fue atraído a nivel federal por la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE).

Hasta septiembre de 2024, según el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), no se había fijado fecha de juicio para ninguno de los imputados ni se habían dictado condenas. La detención de David "N" este miércoles suma un nuevo capítulo a un expediente que las organizaciones de libertad de prensa mantienen abierto desde hace más de una década.

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CT