El Pleno del Senado aprobó en lo general y en lo particular la minuta de reforma constitucional que posterga la elección judicial para el 4 de junio de 2028.
La aprobación del dictamen fue por 87 votos a favor, 40 en contra y cero abstenciones, lo que permitió que alcanzar la mayoría constitucional en lo general.
Una vez de concluida la votación en lo general, se pasó a debatir las reservas hechas a esta reforma, la cual fue aprobada en la Cámara de Diputados previamente.
Luego de la exposición de algunas reservas al dictamen, se procedió a la votación para aprobarlo en lo particular con el aval de 86 votos a favor, 41 en contra y cero abstenciones.
"Está aprobado en lo general y en lo particular el proyecto de decreto porque se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de reforma del Poder Judicial", anunció la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo.
Una vez aprobado el dictamen tanto en las Cámaras de Diputados y de Senadores, el dictamen se remitió a las legislaturas de las entidades federativas en los términos de la ley.
Un largo debate
Después de más de cinco horas de discusión, se aprobó en lo general, con el voto de Morena y sus aliados, la reforma constitucional al Poder Judicial que aplaza hasta 2028 la elección judicial prevista originalmente para 2027.
El contenido central del dictamen sobre la elección judicial establece, entre otros puntos:
Postergar la próxima elección de jueces y magistrados al 4 de junio de 2028, con la posibilidad de empatarla con la consulta de revocación de mandato de la Presidencia de la República.
Ajustar los comités de evaluación.
Reducir el número de candidaturas a cargos judiciales.
Dividir el trabajo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en dos secciones.
Establecer casillas únicas para cargos ejecutivos y personas juzgadoras.
La oposición rechazó la reforma y acusó que el cambio no corrige el modelo de elección judicial aprobado en 2024, sino que pretende profundizar el control político sobre el Poder Judicial.
Morena defendió que la reforma busca dar más tiempo a las autoridades electorales y judiciales para organizar el proceso, reducir candidaturas, simplificar boletas y ajustar el modelo aplicado en la primera elección judicial.
Análisis a fondo
Lo aprobado establece que el próximo proceso comicial para elegir a jueces y magistrados se realizará el 4 de junio del 2028 y, ese mismo día, podrá realizarse -en su caso- la consulta de revocación de mandato para la Presidencia de la Republica.
Se crearán dos secciones en la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que no solo el pleno resuelva los asuntos.
Además, reduce el número de candidaturas que se encontrarán en las boletas electorales y hace cambios a la integración de los comités de evaluación y selección de candidatos.
Posibilita a que cuatro de los actuales magistrados electorales del Tribunal Electoral compitan para mantenerse en sus cargos una vez más, con la posibilidad de alcanzar hasta 17 años en sus cargos, lo que fue criticado por la oposición.
Con información de Claudia Flores
ICM