Por primera vez, la Encuesta Intercensal del INEGI incluyó información sobre el desplazamiento forzado interno en México, es decir, aquellas personas que tienen que cambiar su lugar de residencia por razones de inseguridad o por desastres naturales.
Según los resultados, entre octubre de 2020 y octubre de 2025, 510 mil hogares registraron al menos una persona que sufrió desplazamiento forzado por violencia e inseguridad. Mientras que 152 mil sufrieron desplazamiento forzado por catástrofes climáticas o de origen humano.
El Estado en donde se registró la mayor cantidad de desplazamiento forzado por violencia fue el Estado de México, con más de 67 mil hogares en donde al menos una persona tuvo que cambiar su residencia debido a la delincuencia. Seguido por la Ciudad de México, con 41 mil, y Jalisco, con 34 mil casos.
Sin embargo, considerando el fenómeno en proporción a la población de cada estado y no solo el total de casos, el mapa cambia por completo.
Zacatecas resalta como el primer lugar, con 2.2% de hogares en los que hubo, al menos, una víctima. Seguido de cerca por Morelos, con 2.1%, estados donde más de uno de cada 50 hogares ha sufrido desplazamiento forzado.
Hay casos que llaman la atención. Querétaro, un estado que las cifras oficiales de homicidios ubican entre los más seguros del país, tiene un nivel de desplazamiento forzado del 2%. Sinaloa, en cambio, uno de los estados con mayor violencia homicida, registra un desplazamiento del 1.4%. Esto sugiere que el desplazamiento forzado no siempre camina junto con la violencia letal, sino que puede estar acompañado de otro tipo de crímenes, como la extorsión, amenazas o desapariciones.
En cuanto a los desastres naturales, Guerrero es el estado con mayor desplazamiento forzado, con más de 21 mil hogares que tuvieron al menos una víctima. En este caso, el huracán Otis de 2023, que generó que se declararan 47 municipios como zona de desastre, es uno de los factores que pueden explicar la magnitud del problema en ese estado.
Le sigue el Estado de México con 14 mil casos, y Veracruz, con 12 mil, un estado que el año pasado se vio muy afectado por desastres naturales, sobre todo después del desbordamiento del río Cazones, que dejó bajo el agua a decenas de municipios de la zona norte del estado, con Poza Rica como el punto más golpeado.
Sin embargo, en proporción a la población, el mapa de desastres naturales también cambia, aunque menos que el de violencia. Guerrero se mantiene como primer lugar: es el único estado del país donde más de 2 de cada 100 hogares tuvieron un integrante desplazado por una catástrofe natural o de origen humano, con 2.1%.
En segundo lugar aparecen Tabasco, con 1%, y Baja California Sur, con 0.8%.
El desplazamiento forzado se está volviendo un problema crítico en México, con 662 mil hogares afectados, conformados por más de 2 millones de personas, en solo 5 años. Es la primera vez que existe una cifra oficial. Ahora falta que exista una respuesta a su altura.
AMP