'No Merecían Esto': Ellas Eran las Maestras Asesinadas en Sinaloa
Carolina Beltrán, Sara Rosalina y María Reyna perdieron la vida durante ataques armados en la entidad; estas son sus historias

Carolina Beltrán, Sara Rosalina y María Reyna perdieron la vida durante ataques armados en la entidad; estas son sus historias

En Sinaloa investigan los recientes asesinatos de tres maestras, los cuales ocurrieron en hechos distintos en municipios de Escuinapa y Culiacán. Los feminicidios han conmocionado a toda la entidad, por lo que los habitantes, seres queridos y colegas piden que los casos no queden impunes.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), aunque las tres víctimas eran docentes, las indagatorias no han establecido una relación entre los asesinatos.
“Estamos trabajando en ese dato, pero no necesariamente que sea un ataque dirigido a maestras. No hay una relación, estamos trabajando la parte de la coincidencia”, dijo en entrevista la fiscal general de Sinaloa, Claudia Sánchez Kondo.
La funcionaria explicó que se trabaja con la Unidad de Análisis y Contexto para identificar las características, posibles causas y líneas de investigación relacionadas con los contextos de las víctimas. Asimismo, aceptó que en lo que va del año, se observa un aumento en los feminicidios con respecto al 2025; tan solo en lo que va de septiembre se tiene el reporte de 14 casos.
“Por feminicidios tenemos hasta ahorita 14 casos registrados; seis en el municipio de Escuinapa, cuatro en el municipio de Culiacán y cuatro en el municipio de Mazatlán”, indicó.
Sin embargo, los seres queridos de las maestras fallecidas piden que no se vea a las víctimas como un número más, ya que cada una dejó huella especial en cada uno de los alumnos a los que dieron clases y a su comunidad.
“No debieron morir así, no merecerían esto”, claman en redes sociales.
Carolina Irasema Beltrán Romero, de 40 años de edad, laboraba como maestra de educación especial y era servidora pública adscrita al área de Tesorería del municipio de Escuinapa.
El 3 de septiembre fue atacada a tiros mientras se encontraba en su auto muy cerca de su vivienda. La también integrante del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Escuinapa, es recordada por tener vocación de enseñar, pero también por ser una gran mujer al ser sostén de su familia.
Carolina compartía en sus redes sociales su vida diaria, como su rutina en el gimnasio, algunos materiales para sus clases especiales y diversas actividades para fomentar la lectura entre los habitantes, como el “Paralibros Escuinapense”, una parada de autobús que se convertía en un enorme librero en la plazuela Ramón Corona, en el centro del municipio.
Era madre de dos niños: Diego y Francisco. La maestra también era emprendedora. Tuvo un negocio de venta de gelatinas y dulce de tapioca, el cual después evolucionó a la venta de roscas de pan gracias a las recetas que le compartió su suegra Angélica. En enero aumentaba su producción por las roscas de Reyes.
"Doy las gracias también por creer en esta ciudadana, trabajadora, estudiante, maestra, madre, humana y soñadora que cree y se impulsa en la cultura de la disciplina y el esfuerzo para crecer y salir adelante", así agradeció en redes sociales el apoyo a sus emprendimientos luego de que estos fueron publicados en un medio local en 2024.
En vísperas de los festejos patrios, la familia de Sara Rosalina, de 31 años de edad, recibió la noticia de su asesinato. La mañana del 14 de septiembre, una llamada de emergencia por varias detonaciones de arma de fuego en el cruce de las calles Francisco Pérez y Francisco I. Madero, alertó a las autoridades.
Al llegar al Centro de Escuinapa encontraron a una mujer lesionada y después de brindarle los primeros auxilios, confirmaron que ya no contaba con signos vitales. Más tarde, la víctima fue identificada como una maestra de preescolar. Sara fue a dejar a su hijo a la escuela, estaba por llegar a su casa cuando, al cruzar la calle, fue agredida por sujetos armados.
Sara amaba dar clases de artes a los niños y pasar tiempo con su familia. En redes sociales siempre aparecía sonriendo porque disfrutaba la vida a cada instante. A través de redes sociales, vecinos y compañeros de trabajo expresaron su tristeza e impotencia por la violencia que viven los sinaloenses. Exigieron justicia por la muerte de Sara Rosalina, quien era “una mujer con toda una vida por delante”.
“Como maestro, me duele todavía más pensar que alguien que dedicaba su vida a educar niños haya terminado víctima de esta violencia. No podemos acostumbrarnos a estas noticias ni permitir que Sara se convierta solamente en una cifra”, escribió el maestro Francisco Javier.
Un día después del asesinato de Sara Rosalina, el reporte de otro feminicidio en agravio de una docente volvió a conmocionar a la entidad. La maestra jubilada María Reyna Ramírez León, de 61 años de edad, fue localizada con diversas lesiones al interior de su hogar en la colonia 4 de Marzo, al norte de Culiacán.
Según los primeros reportes, personas armadas irrumpieron el inmueble ubicado en la calle Buenaventura y abrieron fuego contra la víctima. Al lugar llegaron elementos del Ejército Mexicano y paramédicos de la Cruz Roja, quienes intentaron reanimarla, pero los esfuerzos no resultaron.
María Reyna era originaria del pueblo de Melchor Ocampo, municipio de Mocorito. Formó parte de la Delegación de Jubilados y Pensionados D-Iv-22, ya que dedicó gran parte de su vida a la enseñanza.
Tanto en Melchor Ocampo como en Culiacán, María es recordada como una maestra muy querida, de quien aprendieron a ser buenas personas y a mantener una sonrisa aun en los momentos más complejos. Luego de darse a conocer su asesinato, en redes sociales comenzaron las muestras de solidaridad y de exigencia de justicia.
“La mejor tía, no tenía que haberle pasado esto y menos a ella”, compartió su sobrina Leticia Cuen.
Otras personas dedicaron algunas palabras de agradecimiento por su trabajo al frente de las aulas; incluso, padres de familia y exalumnos se hicieron presentes para despedirla.
“Mi hermosa maestra de mi infancia. DEP. Durante años la busqué y lamento tanto encontrarla así”, escribió su exalumna Valdez Morenita.
“No lo puedo creer, en paz descanse. Mi más sentido pésame a la familia, fue maestra de dos de mis hijos en el kínder”, lamentó la madre de familia, Yeni Serrano.
Una de sus conocidas, identificada como Olga Sepúlveda, describió a la maestra María Reyna como alguien muy cálida y alegre, por ello, se quedará con ese recuerdo.
“Fue un gran ser humano; ella, siempre tan platicadora y sonriente siempre. Descansa en paz”, dijo.
Los asesinatos de las maestras en Sinaloa están bajo investigación; en tanto, la Secretaría de Educación Pública y Cultura (Sepyc) de Sinaloa confirmó que las profesoras Carolina y Sara formaban parte de la institución. Además, señaló que hasta el momento se podría descartar como móvil su trabajo como docentes.
“Ninguna de ellas fue (atacada) ni en el trayecto, ni dentro del plantel, ni corresponde, hasta donde tengo conocimiento, derivado de su función magisterial; sin embargo, no deja de ser un hecho lamentable, algo triste”, dijo en entrevista a medios locales, la titular de la Sepyc, Gloria Himelda Félix Niebla.
EPP


