Migrantes Deportados desde Estados Unidos Denuncian Malos Tratos en su Traslado
Cientos de migrantes son deportados desde Estados Unidos hacia Guatemala, Honduras y Costa Rica todos los días en aviones contratados por ICE

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Cientos de migrantes son deportados desde Estados Unidos hacia Guatemala, Honduras y Costa Rica todos los días en aviones contratados por ICE

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Todos los días, cientos de migrantes son deportados desde Estados Unidos hacia Guatemala, Honduras y Costa Rica en aviones contratados por la Agencia de Inmigración y Control Aduanal, ICE.
En los últimos meses, esos vuelos transportan también a miles de mexicanos que han sido enviados a Centroamérica en vez de ser repatriados a través de la frontera, como medida de disuasión para quienes buscan reingresar sin documentos a Estados Unidos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Gobernación afirman que realizan las gestiones necesarias para garantizar el retorno seguro y digno a territorio nacional.
Este viernes arribaron 195 migrantes hondureños deportados desde Estados Unidos al aeropuerto de San Pedro Sula, en un vuelo proveniente de la Florida.
Aunque diariamente están llegando aeronaves con cientos de migrantes de países como Venezuela, Cuba y México, no se detectó a mexicanos ni tampoco autoridades consulares que acudieran a recibirlos.

Quienes llegaron hasta el Centro de Atención al Migrante Retornado, ubicado dentro de la terminal aérea, fueron los familiares de hondureños, portando flores y globos para hacer más cálida su recepción tras haber pasado días, semanas o meses en centros de detención del servicio de inmigración estadounidense.
Todos portaban ropa blanca y zapatos negros, denuncian que antes y durante los vuelos de deportación los encadenan de pies y manos, a pesar de que el gobierno estadounidense se había comprometido a no hacerlo.
“Aún yo traigo las señas, aquí, de las esposas, venimos como criminales, venimos así, amarrados con cadenas aquí, así. Y los pies. Eso es algo que en verdad, pues nos tratan como perros cuando uno viene”, señaló Manuel Elías Escobar Hernández.
Este día, dicen, estuvieron más de 12 horas portando los grilletes.
“Como que si fuera delincuente uno, enchachados de las dos manos a la cintura y de los pies así va uno mire”, aseguró Alla Alvarado.
Antes de bajar del avión se los quitan para que las autoridades no lo reporten.
Como lo refiere Manuel Elías Escobar Hernández:
“Desde las dos de la madrugada nos levantaron y nos pusieron las esposas. Hasta ahorita, pues como una hora, dos horas. Así las acaban de quitar”
Escobar Hernández, de 30 años, originario del departamento de Copán, permaneció cerca de cuatro años trabajando, en la construcción de casas, sin papeles, en Estados Unidos, relata que fue detenido el 1 de agosto, a las 6:30 de la mañana, cuando se dirigía a su centro de trabajo con un grupo de compañeros, en Youngstown, Ohio.
Un sheriff y agentes del ICE persiguieron la camioneta que conducía, dice que intentó huir, pero las patrullas lo alcanzaron, se bajó del vehículo y corrió entre matorrales, pero los policías lo inmovilizaron.
“Me tiraron una puya eléctrica a lo que es en la espalda y estuve con los médicos, porque también me desmayé, la verdad es muy triste”, indicó.
Su paisana Nulvia Mejía, con quien trabajaba, también fue deportada, su hijo de once años se quedó en Estados Unidos.
Manuel Elías afirma que fueron maltratados en el centro de detención de la Florida:
“Y a la pobre gente que agarran pues las castigan y pues dormir todos juntos en un solo puesto, hacer del baño todo junto en un solo puesto”
Allan Alvarado, de 48 años de edad, quien permaneció 25 años trabajando en el estado de Virginia. El único recuerdo que le quedó de Estados Unidos es el brazalete que le colocaron en el centro de detención antes de ser deportado.
Con información de Fátima Monterrosa y Jorge Ulloa.
LECQ