En Chiapas no deja de temblar y hasta la noche de este martes 21 de julio suman casi 700 réplicas del sismo magnitud 7.4 con epicentro frente a Ciudad Hidalgo que alarmó a la población desde el sur al centro del país la mañana del pasado viernes.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó de un nuevo movimiento telúrico a las 21:31 horas de hoy, magnitud 4.2, localizado 62 kilómetros al suroeste de Mapastepec, el cual ocurrió a las 21:14 horas a una profunidad de 7.2 km.
Posteriormente, a las 21:48 horas, se registró un sismo de magnitud 4.4. Y las réplicas seguirán, por lo que se recomienda tomar previsiones.
Por estos casos no se reportaron daños de forma preliminar, pero nunca hay que descartar afectaciones hasta que las autoridades de protección civil evalúen la situación.
Minutos antes del movimiento telúrico reciente, el SSN reportó que se registraban 680 réplicas sísmicas del gran temblor del 17 de julio que llevó a tomar medidas preventivas ante el riesgo de tsunami.
"Hasta las 20:00 horas del 21/julio/2026 se han registrado 680 réplicas del sismo de M 7.4 ocurrido en Ciudad Hidalgo, Chiapas el 17/julio/2026, la más grande de magnitud M 6.5", reportó.
El temblor del viernes no generó daños de consideración, salvo el susto.
Ejemplo de ello fue el caso de una mujer de origen haitiano que resultó lesionada en Tapachula, luego de que, presuntamente, se arrojó desde el segundo piso del edificio donde habita, ante el temor por los movimientos telúricos.
¿Por qué tiembla en Chiapas?
Los sismos en Chiapas son recurrentes debido a que la entidad se ubica en el punto de encuentro de tres placas tectónicas: la de Cocos, del Caribe y de Norteamérica.
Cuando esas placas chocan, se producen movimientos de gran magnitud en la corteza terrestre que genera alarmas no solo en el epicentro del sur del país y Centroamérica, sino por su expansión hasta los estados del centro.
La placa de Cocos se desplaza constantemente desde el oceáno Pacífico hacia el continente americano, mientras interacciona con la placa continental de Norteamérica, sobre la cual está la mayoría del territorio mexicano.
En tanto, la placa del Caribe está en parte de la zona sur de Chiapas y colinda con la frontera de Guatemala, donde el pasado viernes igual se activaron las unidades de emergencia.
El proceso que desencadena los sismos en la costa chiapaneca se denomina subducción. Eso ocurre cuando la placa de Cocos se mueve lentamente y se mete por debajo de las placas de Norteamérica y del Caribe.
Mientras avanza, a veces queda atorada, por lo que la presión se acumula durante años. Cuando esa presión ya no puede sostenerse, las rocas se rompen o se deslizan de golpe y liberan una gran cantidad de energía, lo que provoca un sismo.
Después de un terremoto fuerte, el suelo no queda completamente estable. Las rocas y las fallas geológicas de la zona siguen acomodándose poco a poco y se producen réplicas: temblores más pequeños relacionados con el sismo principal o de mayor intensidad.
ASJ