Constelaciones de Satélites de Empresas como SpaceX Contaminan, pero Nadie Les Regula: Expertos

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Elisa de Gortari | N+

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Aunque buscan llevar la presencia humana a los confines el sistema solar, los actuales programas espaciales tienen un peso para el medio ambiente mucho mayor al de los automóviles y los barcos

Contaminación de satélites de SpaceX y otras empresas no es vigilada

Contaminación de satélites de SpaceX y otras empresas no es vigilada. Foto: Reuters

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En la última década, la industria espacial ha visto un renacimiento ante la llegada, por un lado, de empresas privadas como SpaceX, así como los programas espaciales de países como China e India. No obstante, también se ha convertido en un gran emisor de contaminantes que, hasta ahora, no es regulado ni vigilado.

  • Especialistas denuncian que los lanzamientos de satélites se han convertido en grandes emisores ocultos de gases de efecto invernadero.
  • Los lanzamientos con queroseno lanzan 540 veces más carbono negro que los automóviles.

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El precio ambiental de ir al espacio

Las actividades humanas, por más nobles que sean, no son inocuas para el medio ambiente. Esto lo saben a la perfección los habitantes de Heroica Matamoros, que han visto cómo los lanzamientos espaciales de SpaceX desde Texas arrojan residuos en Playa Bagdad, al otro lado de la línea fronteriza.

Los cohetes que la empresa propiedad de Elon Musk lanza desde Brownsville contaminan del lado de Tamaulipas, como han denunciado activistas medioambientales ante autoridades locales y federales en más de una ocasión. Pero los activistas de Matamoros no son los únicos que denuncian los riesgos ambientales de la industria espacial, así como la falta de vigilancia sobre la contaminación que generan.

Video: Ambientalistas Protestan en Playa Bagdad en Matamoros por Lanzamiento de SpaceX

Cada vez más científicos señalan las grandes emisiones de la industria, especialmente las vinculadas a las constelaciones de satélites que han popularizado empresas como SpaceX. La empresa de Elon Musk se ha vuelto especialista en enviar largas hileras de satélites que orbitan la Tierra a una baja altitud.

Estos objetos, ubicados a 500 kilómetros de altura, apenas por arriba de la Estación Espacial Internacional, alimentan el programa Starlink, que provee Internet. Especialistas denuncian que estos satélites liberan más hollín que varias actividades contaminantes, como los coches. Al respecto, Eloise Marais, profesora de Química Atmosférica en el University College de Londres, declaró a Space:

“La contaminación generada por la industria espacial es como un experimento de geoingeniería a pequeña escala y sin regulación, que podría tener muchas consecuencias ambientales graves e imprevistas”.

Los satélites liberan 540 veces más hollín que los coches

Gran parte de esta contaminación proviene del uso de queroseno en los lanzamientos. A diferencia de las mezclas de hidrógeno y oxígeno usadas en, por ejemplo, el programa Artemis, que solo dejan una estela de vapor de agua, el queroseno es un derivado del petróleo altamente contaminante. Al respecto, Marais explicó:

“La mayoría de los lanzamientos de megaconstelaciones actuales utilizan queroseno como combustible, ya que suelen depender de cohetes Falcon 9, que producen carbono negro”.

El carbono negro, u hollín, llega precisamente a las zonas altas de la atmósfera, donde permanece hasta tres años. Esta sustancia absorbe grandes cantidades de luz solar, lo que le convierte en un grave promotor del efecto invernadero y del calentamiento global.

Según Eloise Maise, la industria aeroespacial liberó hasta 540 veces más hollín que los automóviles o los barcos:

“Este carbono negro se libera a las capas superiores de la atmósfera, donde permanece entre 2,5 y 3 años. Por ello, su impacto climático es aproximadamente 540 veces mayor que el del carbono negro emitido por fuentes terrestres como barcos, automóviles y centrales eléctricas”.

SpaceX anticipa que los lanzamientos de las naves Falcon9 serán sustituidos con la llegada de la nave Starship. Esto reduciría solo tangencialmente la emisión de contaminantes, pues aunque se abandonaría el queroseno, se pasaría a una mezcla de metano líquido.

Conocido comercialmente como gas natural, el metano es un gas de efecto invernadero cuya combustión, aunque de menor daño ambiental, también ejerce un impacto. Al respecto, la Unión de Científicos Preocupados denuncia los daños de la combustión de gas natural:

“El gas natural es un combustible fósil. Las emisiones que provocan el calentamiento global al quemar gas natural son menores que las del carbón o el petróleo, pero mucho mayores que las de fuentes de energía limpias como la eólica o la solar”.

Por ello, los especialistas denuncian falta de regulación y de vigilancia, en un momento en que Estados Unidos busca ganar la nueva carrera espacial con China. La pregunta en el aire es si vale la pena contaminar la Tierra en aras de conquistar el espacio.

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