El Exasistente de Mathew Perry Es Sentenciado a 3 Años de Prisión por Muerte del Actor
El exasistente personal de Matthey Perry, Kenneth Iwamasa, fue sentenciado a 3 años y medio de prisión por suministrar ketamina a la estrella de 'Friends'.
Foto: GettyImages
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El exasistente de Mathew Perry, Kenneth Iwamasa, recibe 3.4 años de prisión por su papel en la muerte del actor. La familia de Perry expresa su indignación. Conoce los detalles.
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PorRedacción N+
Kenneth Iwamasa, exasistente personal de la estrella de Friends, Mathew Perry, ha sido sentenciado a 3.4 años de prisión por la muerte del actor.
Kenneth Iwamasa, de 60 años, que inyectó la ketamina a Perry, colaboró con dos médicos para conseguirle al actor más de 50,000 dólares en drogas durante las semanas previas a su muerte.
En agosto de 2024, Iwamasa se declaró culpable de conspiración para distribuir ketamina con resultado de muerte. Aunque se enfrentaba a una pena máxima de 15 años de cárcel, finalmente fue condenado a 3.4 años de prisión, a dos años de libertad condicional supervisada y a una multa de 10,000 dólares.
Así reaccionó la familia de Matthew Perry
Antes de conocerse la sentencia, la madre y las hermanas de Perry enviaron cartas a la jueza para fijar su postura. Su hermana, Caitlin Morrison, fue tajante:
"No siento ninguna simpatía por Kenny Iwamasa". Añadió que, al marcharse la noche de la tragedia, el asistente "o huía de algo que sabía que había hecho, o abandonaba deliberadamente a una persona vulnerable en una situación peligrosa".
Por su parte, su otra hermana, Madeline, afirmó en su carta que consideraba a Iwamasa "más culpable" que la propia traficante de ketamina, Jasveen Sangha.
Suzanne Morrison, madre del actor, recordó que el trabajo principal de Iwamasa era ser el compañero y tutor de su hijo en su lucha contra la adicción.
Aseguró que el asistente sabía que, ante cualquier presión, podía pedir ayuda al entorno de Perry sin temor a perder su empleo.
"En lugar de protegerlo, facilitó el consumo ilegal de drogas y organizó el suministro de una fuente y luego de otra", lamentó. "Confiamos en un hombre sin conciencia y mi hijo pagó las consecuencias".
La investigación confirmó que el grupo de acusados explotó la adicción de Perry para lucrar.
El propio Iwamasa admitió haberle inyectado la sustancia repetidamente, incluso varias veces el día de su muerte, la cual fue provocada por los efectos agudos del anestésico.