Así Es Salvar un Volcán en Iztapalapa: Reforestación y Turismo Consciente
En la alcaldía más poblada de la Ciudad de México se esconden suelos volcánicos y, con ellos, un área natural protegida que se resiste ante la mancha urbana.

En la alcaldía más poblada de la Ciudad de México se esconden suelos volcánicos y, con ellos, un área natural protegida que se resiste ante la mancha urbana.

Aún es de noche y la mayoría de las personas en Iztapalapa duermen. Gracias a las luminarias de los senderos seguros, son visibles los perros callejeros que se encuentran echados en las banquetas. Adormilados, inmóviles, pero acompañando a los taxistas y comerciantes que comenzaron su sábado a las 4:30 de la mañana. Eso incluye al grupo que se reúne en el Cablebús de San Miguel Teotongo.
“Buenos días, ¿se les hizo difícil llegar?”, dice José Varela, un licenciado en turismo y creador de Inlandmex, un proyecto regenerativo en Iztapalapa. “Si quieren esperamos cinco minutitos más, en lo que terminan de llegar”.
Trae consigo una gran mochila y ropa de senderismo. En su cuello tiene un radio donde le habla un hombre, quien más tarde se presentará como su padre. Le dice que la camioneta ya está cerca.
El frío de la madrugada se siente en la cara, pero se hace visible con la plática del grupo para romper el hielo. Con la llegada del último miembro, la experiencia comienza.
“La urbanización de Iztapalapa no fue planeada; incluso podría decir que fue difícil, por lo cual no se nos permitió tener parques a gran escala. Es por eso que hoy, cada uno de ustedes va a regalarle a la alcaldía un árbol”. Al terminar la frase, José entrega los pequeños árboles y procede a repartir herramientas de jardinería y anima a todos a ensuciarse.
La meta no es crear un segundo Chapultepec, sino pequeños bosques de bolsillo por los 112.5 kilómetros cuadrados de la alcaldía más grande de la Ciudad de México. Aunque José comparte que sí fue el Cerro del Chapulín el que lo inspiró para crear más áreas verdes en su lugar de origen.
“Yo le decía a mi mamá: ¿por qué las colonias del centro están tan verdes y nuestra colonia es tan gris? (...) Mi mamá me dijo irónicamente: Ay, hijo, pues construye tu bosque”. - José Varela
Y él lo hizo realidad. Pero a su temprana edad, también se dio cuenta de la desigualdad de acceso a parques y jardines entre las zonas con un nivel socioeconómico alto y las zonas donde el salario mínimo es el que predomina.
Existieron y existen diferentes razones para que esto sucediera, entre ellas la diferencia de planeación entre zonas. En ciertas partes de la Miguel Hidalgo, Cuajimalpa, Álvaro Obregón y Coyoacán, es evidente que existió un crecimiento urbano planeado. En cambio, en las colonias de la periferia existieron procesos informales y acelerados.
Todo esto es visible con un dato: en Iztapalapa existen 5.4 metros cuadrados de área verde por habitante, comparado con los 15.4 metros cuadrados en la Miguel Hidalgo.
Hoy en día, las áreas verdes ya no solo se buscan por una justicia de igualdad, sino también para una vida más sana. Debido al cambio climático, las zonas con menos áreas verdes pueden aumentar riesgos ambientales y a la salud. Se reflejan en islas de calor, agravamiento de enfermedades cardiovasculares, respiratorias e incluso problemas renales.
Al terminar de plantar los árboles, José los riega y nos guía a donde una camioneta nos espera para acercarnos a la zona volcánica de Iztapalapa, específicamente a las faldas del volcán de Tetlalmanche.
Al llegar, dos custodios de la zona nos reciben. Se trata de dos perros medianos. Uno café y otro negro. Ambos brincan de felicidad y huelen la comida que José carga dentro de su mochila.
"Ya saben. Es que desde que comencé a hacer esta ruta de senderismo, me han acompañado a subir. Como premio les doy croquetas y comida", dice José entre risas y presentando a uno de ellos como “Cachetes”.
Mientras el grupo avanza, también se comparte qué tipo de vegetación y fauna existe. A pesar de las diferentes condiciones físicas, todo está sumamente calculado. No importa qué tan rápido o lento se vaya, se sube con el tiempo exacto para que todos y todas puedan disfrutar del recorrido y ver el amanecer.
Para ese momento, la ciudad aún nos acompaña iluminada por pequeños puntos blancos, pero poco a poco, cuando el cielo se despeja, la vista cambia por completo.
"Toda esa parte que se refleja es el antiguo lago de Tenochtitlán", dice José mientras comparte cómo a lo largo del año el lago de Texcoco crece por las lluvias o se seca en ciertas zonas.
Conforme está más cerca la punta, se ve una que otra cruz. Al preguntar por qué estaban ahí, José menciona que son de personas que deciden descansar con una vista espectacular y resguardar lo que tanto cuidaron. En una se lee “en memoria de quien sembró este árbol”.
La Sierra de Santa Catarina fue declarada Área Natural Protegida en 2003 y abarca suelos volcánicos que permiten la infiltración de agua de lluvia, lo que ayuda al equilibrio hídrico de la ciudad.
Entre los suelos volcánicos, se identifican siete estructuras: Yuhualixqui, Xaltepec, Tetecón, Mazatepec, Tecuatzi, Santa Catarina o Guadalupe y La Caldera.
A pesar de tener registro de ellos y formar parte del área verde de la zona, muy pocos locales conocen de su historia, importancia e incluso de su existencia.
Cinco minutos antes del amanecer, todos llegamos a la cima y hacemos una meditación consciente. Quienes quisieron, comparten por qué están agradecidos de vivir hoy. Hay una sensación de realización, entusiasmo y hasta de adrenalina.
Incluso alguno de los presentes comentó que con esa vista se le había olvidado que estaba en Iztapalapa.
“Cuando decían que era muy fea para vender un tour o que nadie pagaría por venir, no atentaban contra mi proyecto, sino contra la comunidad”. - José Varela
A diferencia de muchos otros tours en la periferia, donde el morbo es el principal atractivo, José decidió hacerlo diferente, demostrándole a todas las personas de la periferia que su lugar de origen no determina con qué dignidad se debe vivir y el poder que se crea cuando se apuestan por esos territorios “olvidados” y, con ello, cómo mejora la calidad de vida e imagen de una zona.
En este caso, salvar un volcán en la Ciudad.
