Chequia volvió al Mundial tras veinte años de ausencia en estos torneos. No pocos atribuyen este regreso a las labores de Miroslav Koubek, el director técnico que devolvió el carácter al equipo de Europa central. Esta es su historia.
El país que fue grande con otro nombre
Aunque su nombre no aparezca en el palmarés del siglo, Chequia tiene un largo pasado en el futbol, aunque con otro nombre. Durante gran parte del siglo XX, la República Checa fue parte de Checoslovaquia.
Desde los años cuarenta y hasta su disolución en 1992, este país orbitó alrededor de la URSS. Experimentó con el socialismo y fue invadido por la URSS en 1968 cuando Praga buscó reformar su sistema. En aquellos tiempos de carencias y represión, los jugadores checoeslovacos estuvieron entre los mejores de Europa.
En Chile 62, Checoslovaquia perdió la final contra Brasil. En 1976 se coronaron campeones de Europa y cuatro años más tarde alcanzaron el tercer lugar. Cuando Checoslovaquia se dividió de forma pacífica tras la caída de la URSS, no pocos pensaron que eso marcaría la llegada de dos grandes selecciones de futbol.
Pero este vaticinio no se cumplió. Chequia mantuvo un nivel sobresaliente, alcanzó la semifinal europea en 2004, pero no volvió a brillar como lo hizo a mediados del siglo XX con otro nombre. En 2006 fue descalificada en la fase de grupos del Mundial celebrado en Alemania.
El hombre que regresó a Chequia al Mundial
Tras veinte años de sequía futbolística, el regreso de Chequia al Mundial ha estado marcado por un nombre: Miroslav Koubek. Nacido en 1951 en Praga, Miroslav jugó a nivel profesional entre los setenta y los ochenta, en uno de los momentos de mayor relevancia internacional para Checoslovaquia.
Pero acaso la fase más brillante de su carrera comenzó fuera de la cancha, como entrenador. Llegó a ser segundo entrenador del Sparta Praga, equipo donde militó en su juventud. Tras una breve temporada en Alemania, Koubek regresó a Chequia, donde se convirtió en un respetado entrenador, capaz de llevar a la primera división a equipos que pasaban por tiempos difíciles.
Con esta experiencia a cuestas, Miroslav Koubek tomó las riendas de Chequia en diciembre del 2025. Pese a las condiciones adversas, consiguió que su equipo alcanzara el segundo lugar en su grupo clasificatorio, detrás de Croacia.
Esto llevó a los checos a competir por un boleto en el repechaje que ganaron contra Dinamarca. Chequia volvía al Mundial y emocionaba a su afición como no había ocurrido en dos décadas.
Esta es la décima participación de Chequia en un mundial, aunque no tenga el renombre que alcanzó como Checoslovaquia. Ubicada en el sitio 40 del ranking de la FIFA, Chequia buscará clasificar a la segunda ronda ante México.