La inflación mundial de los alimentos podría intensificarse durante los próximos meses y mantenerse hasta 2027, debido a las interrupciones en las cadenas de suministro, el encarecimiento del transporte y los efectos de las condiciones climáticas sobre la producción agrícola, de acuerdo con un análisis publicado por Reuters.
Los conflictos armados han afectado el traslado de cereales y otros productos básicos, mientras que la sequía asociada al fenómeno de El Niño amenaza las cosechas en regiones productoras de Asia. Estos factores presionan los precios de los alimentos y elevan los costos para consumidores y empresas.
Máximo Torero, economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), advirtió que el impacto podría aumentar hacia finales de 2026, extenderse durante los primeros meses de 2027 y continuar a lo largo del próximo año.
El aumento de productos ya se observa en distintos mercados. En Indonesia, los precios del arroz alcanzaron niveles récord, mientras que el pan sin subsidio en Egipto aumentó alrededor de 25% y el azúcar en India llegó a máximos históricos ante las dificultades de producción.
De acuerdo con Reuters, los precios del trigo acumulan un incremento superior a 30% en 2026, mientras que el arroz en países asiáticos exportadores registra aumentos de entre 10% y 13%, pese a que todavía existen inventarios elevados.
El aceite de cocina también se ha encarecido en algunos mercados. En Emiratos Árabes Unidos, su precio aumentó cerca de 40%, mientras que en Indonesia el aceite vegetal registra un incremento de 7% en lo que va del año.
El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO promedió 136 puntos en septiembre, su nivel más alto desde noviembre de 2022. El indicador aumentó 1.5% respecto a agosto y 5.8% en comparación con septiembre de 2025.
Entre los principales factores que presionan los precios se encuentran los ataques contra infraestructura de transporte de cereales en el mar Negro, que han afectado los envíos de trigo procedentes de Rusia y Ucrania.
A esto se suma la inseguridad en el mar Rojo, que ha obligado a embarcaciones a utilizar rutas más largas alrededor de África, elevando los costos de transporte. Reuters reportó incrementos de alrededor de 50% en las tarifas de flete de algunas rutas internacionales clave.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán también ha encarecido los combustibles y afectado el suministro de fertilizantes a través del estrecho de Ormuz, lo que aumenta los costos de producción agrícola.
Por otra parte, las condiciones secas asociadas a El Niño amenazan las cosechas de India y el sudeste asiático, mientras que las lluvias irregulares afectan las perspectivas de producción de azúcar y arroz.
Los hogares de menores ingresos son particularmente vulnerables, sobre todo en países de ingresos bajos y medios de Asia, Oriente Medio y el norte de África, donde los alimentos representan una proporción importante del gasto familiar.
El Banco Mundial también reportó que, durante el trimestre de septiembre, los precios de los alimentos superaron la inflación general en 22% de los 150 países analizados, frente a 14% en el trimestre anterior.
El encarecimiento de los productos básicos podría llevar a algunos países exportadores a restringir sus ventas al extranjero para garantizar el abastecimiento interno, una medida que reduciría la oferta disponible en los mercados internacionales y podría presionar aún más los precios.
Aunque las reservas mundiales de cereales han servido como amortiguador, especialistas citados por Reuters advierten que ese margen comienza a reducirse.
En México, el aumento en los precios de algunos productos básicos también refleja las presiones que enfrentan los consumidores. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación anual se ubicó en 3.45% en septiembre de 2026, impulsada en parte por el encarecimiento de alimentos como el jitomate, que subió 30.25% en comparación con agosto, y la cebolla, cuyo precio aumentó 23%.
El índice de precios no subyacente registró un incremento mensual de 1.20%, mientras que las frutas y verduras subieron 4.40%. Por su parte, el gas doméstico LP tuvo un alza de 3.14% durante el mismo periodo.