Las autoridades estadounidenses reforzaron la vigilancia aérea en las sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2026 para evitar riesgos de seguridad durante el torneo. La seguridad alrededor de la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo se ha concentrado en estadios, estaciones de transporte y zonas de aficionados. También se ha extendido al espacio aéreo.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) informó que, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y otras agencias, ha confiscado más de 600 drones que ingresaron de manera ilegal a zonas con restricciones de vuelo desde el inicio del torneo.
De acuerdo con la dependencia, los decomisos han sido posibles gracias a una coordinación "sin precedentes" entre las fuerzas del orden desplegadas en las 11 ciudades anfitrionas de Estados Unidos.
Las autoridades señalaron que estas operaciones buscan impedir cualquier incidente que pueda poner en riesgo a los asistentes, jugadores, personal de organización o infraestructura crítica durante uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Desafío de seguridad
El uso de drones representa uno de los principales desafíos de seguridad en eventos masivos, ya que estos dispositivos pueden interferir con operaciones aéreas, invadir áreas restringidas o, en casos extremos, ser utilizados con fines delictivos.
A esto se debe que durante el Mundial se establecieran zonas de exclusión aérea temporales alrededor de los estadios y otros puntos estratégicos, donde está prohibido operar drones sin autorización expresa.
Las autoridades estadounidenses han reiterado que cualquier persona que haga volar un dron dentro de estas áreas restringidas puede enfrentar el decomiso inmediato del aparato, además de sanciones civiles e incluso penales, dependiendo de las circunstancias. El FBI exhortó a operadores recreativos y comerciales a verificar las restricciones de vuelo antes de utilizar estos dispositivos mientras continúan los partidos de la Copa Mundial.