Estados Unidos dio a conocer las consecuencias de la guerra con Irán, tanto en sus instalaciones militares y diplomáticas de Medio Oriente, así como en sus reservas de armamento. Un nuevo informe oficial reveló daños en cientos de estructuras, aeronaves y drones, además de faltantes de armas avanzadas y dificultades para reponer municiones.
El reporte fue publicado este lunes por un organismo de control del gobierno estadounidense y abarca del 1 de abril al 30 de junio. Uno de los principales hallazgos está relacionado con las armas utilizadas durante el conflicto.
El informe señala que la guerra provocó faltantes en el inventario del armamento avanzado y evidenció los problemas en la capacidad de la industria estadounidense para reponer las municiones utilizadas.
Los daños también alcanzaron las instalaciones militares. De acuerdo con el documento, los ataques iraníes dañaron o destruyeron cientos de edificios y otras estructuras en bases de Estados Unidos ubicadas en Kuwait, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Irak, Omán y Jordania.
Además, decenas de aeronaves y drones estadounidenses fueron destruidos o dañados.
El impacto económico también ha sido considerable. A finales de julio, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó al Congreso que el conflicto había generado costos por 37 mil 500 millones de dólares hasta ese momento. Esta cantidad corresponde al cálculo reportado entonces y no representa necesariamente el costo final de la guerra.
El nuevo informe también dio a conocer por primera vez los costos asociados con los daños físicos en instalaciones diplomáticas estadounidenses. Las sedes ubicadas en Irak, Kuwait, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos concentraron la mayor parte de las afectaciones, con un costo estimado de 184 millones de dólares.
Por su parte, el Departamento de Estado informó a principios de junio que sus costos derivados del conflicto llegaron a los 113 millones de dólares. Casi 80 millones de esa cantidad fueron destinados a planes de contingencia, incluidos gastos para evacuar a personal estadounidense y sus familias, así como a otros ciudadanos de Estados Unidos y algunos nacionales de terceros países.
Aunque varios de estos datos ya habían sido divulgados durante los últimos seis meses, el reporte reúne información de los organismos de control de los departamentos de Defensa y Estado, además de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.