Estados Unidos enfrenta un repunte de sarampión durante 2026, con más de 4 mil casos reportados a nivel nacional, en medio de una disminución en las tasas de vacunación. Pensilvania concentra uno de los brotes más importantes, con más de mil contagios confirmados y diferencias entre las cifras estatales y federales sobre los fallecimientos asociados a la enfermedad.
En este contexto, la oficina del médico forense del condado de Franklin informó sobre la muerte de una mujer de 39 años que había sido diagnosticada con sarampión. El caso representa el sexto fallecimiento asociado a la enfermedad reportado en Pensilvania durante el brote de este año.
De acuerdo con la oficina forense, la mujer tenía varias enfermedades y antecedentes de un diagnóstico de sarampión por el que recibió tratamiento. La dependencia indicó que el caso cumple con los criterios del Departamento de Salud estatal para clasificarlo como una muerte asociada a esta enfermedad.
Hasta el viernes previo al reporte, Pensilvania contabilizaba mil 136 casos confirmados en 41 condados. El brote se convirtió en el primero en Estados Unidos en superar los mil contagios en 35 años, según información publicada por The Washington Post.
Mientras las autoridades estatales han reportado seis muertes asociadas al sarampión, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) mantenían dos fallecimientos en su recuento nacional, de acuerdo con el medio estadounidense.
La diferencia se relaciona con la forma en que se han incorporado los fallecimientos a las estadísticas federales. El reporte señala que el CDC dejó fuera de su conteo inicial las dos primeras muertes anunciadas por Pensilvania, una decisión que exfuncionarios de la agencia calificaron como inusual.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede ocasionar complicaciones graves. La vacunación es la principal medida para prevenir la infección.