EUA y Aliados Advierten a Irán tras Presunto Complot contra Base Británica
El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán estarían detrás del incidente ocurrido el 27 de septiembre
Policía acude al aeropuerto de Faiford en Reino Unido. Foto: AP
Estados Unidos y otros 28 países advirtieron el lunes a Irán que no tolerarán amenazas, intimidaciones ni ataques contra personas en sus territorios, tras un incidente sospechoso cerca de la base aérea británica de Fairford que el gobierno de Reino Unido atribuye a la Guardia Revolucionaria iraní.
En una declaración conjunta, publicada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, los países condenaron cualquier intento de Teherán de actuar directamente o mediante redes criminales y otros intermediarios.
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“Cualquier intento de Irán de amenazar, silenciar, intimidar, acosar, dañar o coaccionar a personas en nuestros territorios, ya sea a través de intermediarios o por cualquier otro medio, es inaceptable”, señala el documento.
Entre los países que respaldaron la declaración figuran Reino Unido, Australia, Canadá, Francia y Alemania, en una respuesta coordinada ante las sospechas de operaciones iraníes en el extranjero.
El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán “casi con seguridad” estuvieron detrás del incidente ocurrido el 27 de septiembre cerca de la base aérea de Fairford, en el suroeste de Inglaterra.
La policía acudió al lugar tras recibir un aviso sobre la presencia de tres vehículos sospechosos. Las autoridades establecieron un amplio perímetro de seguridad y evacuaron decenas de viviendas cercanas a la instalación, utilizada por las fuerzas estadounidenses para operaciones defensivas durante la guerra contra Irán.
Sin embargo, el caso continúa rodeado de interrogantes. Según la policía, en los vehículos no se encontraron artefactos explosivos, aunque sí una cantidad considerable de gasolina.
Siete hombres, seis británicos y uno con doble nacionalidad británica e iraní, fueron detenidos en relación con el incidente. Todos quedaron posteriormente en libertad bajo fianza y, hasta el momento de las declaraciones oficiales, no se habían presentado cargos contra ellos.
Tras el episodio, Estados Unidos anunció la retirada de los bombarderos que tenía estacionados en Fairford.
Burnham sostuvo que el incidente probablemente fue coordinado desde Irán y dirigido por la Guardia Revolucionaria, cuerpo militar de élite que constituye uno de los principales instrumentos de poder del gobierno iraní.
“No toleraremos estas amenazas en nuestro territorio. Tomaremos medidas enérgicas contra el uso de redes criminales por parte de Irán”, declaró el jefe del gobierno británico.
Como parte de la respuesta, Burnham anunció ante el Parlamento nuevas sanciones contra Teherán. El Ministerio de Relaciones Exteriores británico también informó que convocaría al embajador iraní en Londres para abordar el caso.
Las medidas afectan a dos ciudadanos iraníes señalados por su presunta participación en actividades hostiles en nombre del gobierno de Irán, con el objetivo de amenazar, planificar o ejecutar ataques en el extranjero, según el ministro británico de Relaciones Exteriores, Ed Miliband.
Los sancionados son Ruhollah Bazghandi, identificado como jefe de operaciones de contraespionaje de la Guardia Revolucionaria, y Shahram Ali Reza Tamarzadeh Jakki, señalado como intermediario de una red delictiva.
Ambos enfrentan la congelación inmediata de sus activos en Reino Unido y la prohibición de permanecer en territorio británico.
Miliband recordó que la Guardia Revolucionaria, considerada el ejército ideológico de Irán, figura en la lista oficial británica de entidades designadas como amenazas para el Estado.
La declaración conjunta eleva la presión diplomática sobre Teherán en un contexto de confrontación militar y preocupación occidental por posibles operaciones encubiertas fuera de territorio iraní.
Por ahora, las autoridades británicas no han divulgado pruebas públicas concluyentes que permitan esclarecer por completo el incidente de Fairford, mientras las investigaciones continúan.