Panamá continúa en alerta tras registrarse un nuevo sismo de magnitud 6.0, apenas media hora después de un terremoto de magnitud 7.6 que sacudió el territorio.
De acuerdo con el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, el epicentro de esta fuerte réplica se localizó a 21 kilómetros al norte de Tonosí, con una profundidad superficial de solo 10 kilómetros.
Las autoridades monitorean la zona y reiteran el llamado a la población a mantener la calma, alejarse de estructuras con riesgo de colapso y permanecer atentos a las indicaciones oficiales.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá y organismos internacionales han reportado una constante secuencia de réplicas que mantienen en alerta a las autoridades y a la población.
Menos de media hora después del sismo principal, un nuevo evento preliminar de magnitud 6.0 se registró en la zona sur del país, con un epicentro localizado a 21 kilómetros al norte de Tonosí y a una profundidad superficial de solo 10 kilómetros.
Minutos más tarde, la actividad sísmica continuó manifestándose con un movimiento de magnitud 5.8 registrado cerca de la localidad de El Cacao, además de otros sismos de menor intensidad y mayor profundidad que siguen siendo evaluados por los expertos.
Un nuevo sismo de magnitud 5.0 se registró al sur de Los Asientos, Panamá, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Por otra parte, existe vigilancia por un posible tsunami en varios países, entre ellos Panamá, Costa Rica, Colombia, Guatemala, Ecuador, Perú, México y El Salvador.
Se prevé que las olas serán de hasta 3 metros de altura.
Sin embargo, la Secretaría de Marina de México no ha emitido una alerta de tsunami en el país.
El Sistema Nacional de Protección Civil de Panamá (Sinaproc) hizo un llamado a la ciudadanía para participar en el Tercer Simulacro Nacional, una jornada preventiva que se llevará a cabo este lunes 12 de octubre a las 10:00 a. m. en todo el territorio nacional.
El objetivo central de este ejercicio es evaluar y poner a prueba la capacidad de preparación y respuesta de las comunidades, instituciones públicas y empresas ante eventuales emergencias o desastres naturales.
Para garantizar un desarrollo efectivo, las autoridades recomiendan a la población identificar oportunamente las rutas de evacuación en sus hogares y centros de trabajo, además de organizar y coordinar las brigadas de emergencia responsables de dirigir el desalojo de forma ordenada.