Habitantes de Guadalajara, Jalisco, llevan meses —si no es que años— enfrentando escasez de agua o recibiendo líquido en pésimas condiciones en sus colonias. En redes sociales, usuarios han reportado olores fétidos, color amarillento y picazón al entrar en contacto con el agua.
Estas condiciones orillaron a cientos de habitantes de una de las ciudades más importantes de la República Mexicana a salir a las calles para exigir al Gobierno de Jalisco su derecho al acceso y saneamiento del agua. Lo que comenzó con una marcha —11 de octubre— terminó con al menos 40 detenidos que, ante las críticas, fueron liberados hasta 72 horas después.
El gobierno encabezado por el emecista Pablo Lemus ha impulsado un Plan Estratégico de Gestión Integral del Agua, que contempla obras clave a mediano y largo plazo.
Durante la primera etapa, comprendida entre 2018 y 2024, se destinaron más de 15 mil millones de pesos para mejorar el suministro mediante la construcción de acueductos y nuevas plantas potabilizadoras. Actualmente, la segunda fase, que comenzó en 2024 y concluirá en 2030, contempla una inversión adicional de 5 mil millones de pesos para modernizar la infraestructura obsoleta y garantizar un suministro confiable de agua potable.
Sin embargo, ante las dificultades actuales, se puso en marcha un plan de emergencia que incluye la distribución inmediata de agua mediante pipas y la instalación de sistemas portátiles en las zonas más vulnerables.
Estas son las obras clave de la segunda fase:
Modernización de la Planta Potabilizadora N.º 1 Miravalle
Esta intervención contempla la renovación de la principal instalación de tratamiento de agua de la ciudad, mediante el cambio de medios filtrantes y la construcción de un nuevo módulo. Esta planta abastece cerca del 60% de la ciudad de Guadalajara, pero sus sistemas originales de filtrado ya acumulaban más de 70 años de operación.
El SIAPA Guadalajara informó que el plan consiste en sustituir las tecnologías obsoletas de filtrado por equipos modernos que utilizan arena, zeolita y filtros de carbón activado.
De acuerdo con la autoridad, el objetivo es optimizar el proceso de potabilización y, con ello, mejorar la calidad del agua.
En 2025 comenzó la construcción de un tanque de retrolavado, una cisterna de izaje con grúa viajera y los estudios correspondientes, con una inversión de 36.58 millones de pesos.
Planta de bombeo en la presa La Calera
Esta obra está diseñada para mejorar el manejo del agua almacenada y contribuir al abastecimiento de la zona metropolitana de Guadalajara. El proyecto busca optimizar el aprovechamiento de agua mediante un sistema de bombeo que permita conducir de manera más eficiente el agua disponible en la presa.
La infraestructura busca fortalecer las condiciones en las que se capta, almacena y conduce el agua destinada al consumo humano. Para ello, contempla la instalación de equipos de bombeo que faciliten el movimiento controlado del líquido y favorezcan su manejo dentro del sistema hidráulico.
La obra de infraestructura hídrica, a cargo de la Comisión Estatal del Agua de Jalisco (CEA) y el SIAPA, contempla una inversión de mil 197 millones de pesos. Incluye una línea de conducción de 6.7 kilómetros de longitud y 56 pulgadas de diámetro, además de un cárcamo de bombeo, cuarto de máquinas, tren de descarga y subestación eléctrica.
La obra se desarrolla en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga y tiene como objetivo funcionar como un *bypass* para conducir agua directamente desde el canal Atequiza hacia el acueducto Chapala-Guadalajara y la Planta Potabilizadora n.º 5.
Proyecto de largo plazo
Con una visión de 30 años, se presentaron al Congreso del Estado y al Gobierno Federal proyectos estratégicos para garantizar el suministro de agua en las próximas tres décadas. Entre ellos destacan los siguientes:
Nuevo acueducto sustituto Chapala-Guadalajara
El proyecto busca reemplazar la tubería antigua que transporta agua del lago de Chapala a Guadalajara por una nueva línea de conducción de 42.6 kilómetros.
Con esta obra se busca reducir las fugas y el desperdicio de agua, así como mejorar las condiciones del líquido que llega a la planta potabilizadora antes de distribuirse a los hogares.
En otras palabras, el objetivo es modernizar la ruta por la que se transporta el agua para aprovecharla de manera más eficiente y mejorar las condiciones en las que llega a las instalaciones de tratamiento. La inversión estimada es de casi 12 mil millones de pesos.
Ampliación y modernización de las plantas potabilizadoras n.º 1, 3 y 5
Este proyecto busca mejorar el tratamiento del agua proveniente del lago de Chapala y del río Verde, que abastece al Área Metropolitana de Guadalajara.
Las instalaciones se ubican en Miravalle (Planta 1), San Gaspar (Planta 3) y Tlajomulco (Planta 5). En ellas se renovarán y ampliarán los equipos y procesos destinados a eliminar impurezas del agua para mejorar su calidad antes de que llegue a los hogares.
La intención es atender los problemas de agua turbia y de mala calidad que han reportado habitantes de la zona metropolitana, además de fortalecer la capacidad del sistema para potabilizar el líquido.
Mitigación inmediata y el reto estructural de las cuencas
A la par de las obras de infraestructura, el Plan Emergente implementó un esquema de respuesta inmediata para atender a las colonias afectadas que reciben servicio del SIAPA. Las acciones incluyen el abastecimiento de agua mediante pipas y la instalación de plantas potabilizadoras portátiles en espacios públicos.
Sin embargo, el diagnóstico del plan enfatiza que la solución de fondo requiere un esfuerzo conjunto con las autoridades federales. Esto se debe a que los ríos Lerma y Santiago figuran entre los más contaminados del país, mientras que el lago de Chapala, fuente del 60% del agua que consume la ciudad, recibe las aguas del río Lerma.
TLS