Una falla geológica mantiene en alerta a habitantes de la junta auxiliar de San Francisco Ocotlán, en el municipio de Santa María Coronango, donde un socavón de grandes dimensiones ya compromete la seguridad de una escuela primaria y de al menos 10 viviendas.
El problema comenzó en 2010, cuando se registraron los primeros daños estructurales en casas y un hundimiento al interior de la escuela primaria Mariano Abasolo, donde con el paso de los años y las intensas lluvias de los últimos meses, el socavón creció hasta convertirse en un riesgo para los alumnos de los turnos matutino y vespertino, debido a que el terreno continúa cediendo.
En las últimas semanas, el hundimiento alcanzó la barda perimetral del plantel, donde colapsó parte de la banqueta y una coladera, lo que ha incrementado la preocupación entre madres y padres de familia, siendo una de ellas, Luz María, quien expreso su temor de que algún niño pueda caer y lastimarse.
Ya tiene años, esta viene de adentro de la escuela y yo como padre de familia le dije a los maestros que vieran, los niños se pueden caer y no se van a dar cuenta si se va un niño porque viene adentro de la escuela.
Los vecinos aseguran que el problema va más allá de la escuela, pues la falla geológica se extiende por al menos un kilómetro y ha provocado grietas y hundimientos en diversos puntos de la comunidad.
Uno de los tramos más afectados se localiza sobre la calle Ignacio Zaragoza, a la altura de Benito Juárez, donde Hernán Robles mostró el estado de su vivienda, la cual presenta grietas de gran tamaño y daños estructurales que la han dejado inhabitable.
Piden afectados ayuda a las autoridades
Los afectados solicitan la intervención de las autoridades estatales para realizar una evaluación técnica de la zona y determinar el nivel de riesgo. Además, piden el apoyo del Gobierno Federal, ya que al menos 10 familias presentan daños en sus viviendas y temen que la falla geológica continúe avanzando.
El miedo de permanecer en la zona es constante, por lo que los habitantes solicitan apoyo para ser reubicados antes de que se registre una tragedia.