Son diminutos, casi invisibles a simple vista, pero se han ganado a pulso la reputación de ser una de las colonias de insectos más molestas del mundo vegetal; con una habilidad de multiplicarse en las sombras y apostarse en un objetivo, atraídos por los colores de la naturaleza, verde, amarillo y azul. Sí, hablamos de los trips.
Estos insectos de entre 1 y 3 milímetros de tamaño, casi siempre de color negro, a veces de colores marrón o amarillo, perforan hojas y flores y a veces pueden molestar a los humanos, como ha ocurrido en las últimas semanas en la Ciudad de México.
Usuarios de redes sociales han reportado la presencia de trips en algunas colonias de la Ciudad de México, y aunque parecen inofensivos, sí pueden picar y causar algunas molestias.
En principio de cuentas, ¿qué son los trips?
Pertenecen al orden Thysanoptera, cuya principal característica es que presentan alas cubiertas de flecos o de pelos en todo el borde. Solo los trips en su etapa madura pueden volar y llegar a destinos distintos a su hábitat natural, que son las hojas de los árboles, arbustos, flores o cultivos.
Un trips puede vivir 15 días en promedio, o 45 días dependiendo de la especie, y puede reproducirse y volar en su etapa de mayor edad, entre los 10 y 30 días de vida, casi siempre rodeado de vegetación.
Se alimentan principalmente de la savia y las células de las plantas, flores, hortalizas y árboles, no solo de zonas abiertas, también de jardines y parques.
Pero, ¡cuidado! Sí pueden picar, pero solo como mecanismo de defensa.
El biólogo y entomólogo Alberto Escobar Domínguez, del Colegio de Posgraduados, informó a N+ que un trips se alimenta 100% de fluidos vegetales y de plantas, no de sangre, como suele ocurrir con los zancudos (hembra).
Sin embargo, sí puede llegar a picar la piel humana y causar irritación, aunque la molestia es temporal: “Puede llegar a pasar que, al tener un aparato bucal raspador y succionador y tener alguna sustancia en su saliva que le ayuda a digerir estas sustancias, al estar en contacto con la piel y en un mecanismo de defensa, el insecto llegue a picar la piel humana, pues la piel va a reaccionar provocando una picazón, enrojecimiento, algo muy pasajero; es solamente la reacción del cuerpo ante la sustancia”, detalló el biólogo en entrevista.
No obstante, descartó que transmitan algún tipo de enfermedad o virus, específicamente a los humanos o a los animales de compañía: “Pero en ningún momento pueden transmitir enfermedades, el daño es muy pequeño y pasajero. Si llegan a entrar al ojo, pueden causar alguna irritación; el insecto es lo último que está buscando, es causar un daño a los humanos”, señaló.
La historia para los cultivos es distinta. Para la agricultura, los trisanópteros sí son un dolor de cabeza porque son vectores de graves virus que pueden infectar cultivos.
De acuerdo con el Centro Nacional de Biotecnología de Estados Unidos, los trips pueden transmitir hasta 19 virus vegetales, como el virus de la mancha amarilla del melón (MYSV), el virus del moteado plateado de la sandía (WSMoV) y el virus del mosaico de Telosma (TeMV).
TLS