Una organización religiosa ha hecho un llamado para que ingresen tropas de la ONU a Guerrero. La Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande México aseguró en un comunicado que la situación en el estado amerita la intervención de los llamados “cascos azules”.
“La grave crisis humanitaria de desaparecidos en México amerita, y de manera urgente, esta asistencia y acompañamiento”, se lee en el comunicado de la organización católica. El texto afirma que esta situación fue reconocida en 2021 por Alejandro Encinas, cuando era subsecretario de Gobernación, ante el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada.
El comunicado hace hincapié en la desaparición de Domingo Atanacio Quirino, quien fue secuestrado el pasado mes de septiembre. Su caso ha resonado en redes sociales después de que hijos publicaran videos en línea donde claman por la aparición del agricultor de 50 años.
Atanacio Quirino fue secuestrado junto con otros siete campesinos de El Balcón, municipio de Ajuchitlán del Progreso, en la región de Tierra Caliente. El primero de los campesinos en ser liberado fue su propio hijo, Jordi Alberto, de 12 años.
“Superemos el surrealismo mexicano y el primer requisito para superar una enfermedad es aceptar nuestros males y que es posible solucionarlos”, se lee en el comunicado de la Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande México. El texto también asegura que esta crisis “requiere que el gobierno y ciudadanía sean corresponsables”.
Este sería el segundo llamado que realiza el grupo religioso. El pasado 7 de octubre ya habían pedido la intervención de las autoridades mexicanas por la desaparición de los campesinos presuntamente a manos del grupo delictivo la Familia Michoacana.
La Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande es una iniciativa del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño. Esta asociación reúne a comisiones episcopales de justicia y paz de países del continente.
Cabe señalar que los “cascos azules” no son un ejército regular. Según explica la ONU, estas fuerzas están compuestas por civiles, militares y policías y sus elementos son aportados o propuestos por los diversos países miembros. Además, solo pueden ingresar en un territorio por petición de las autoridades de una zona en conflicto y siempre trabajan en colaboración con las mismas.
Hasta el momento, las autoridades de Guerrero no se han pronunciado sobre este llamado.