Los servicios de amarres, lecturas de tarot y limpias espirituales pueden convertirse en un mecanismo de fraude cuando se utilizan para engañar, exigir pagos cada vez mayores y amenazar a quienes se niegan a entregar más dinero.
Desde 2021, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México ha recibido mil 239 reportes relacionados con estas prácticas, en las que algunas víctimas han entregado hasta 8 millones de pesos.
De acuerdo con el organismo, el 36% de las personas que reportaron estos casos señaló a Facebook como la vía de contacto, seguido de páginas web, con 18%; WhatsApp, con 12%, y TikTok, con 5%.
El fraude puede comenzar con una consulta de bajo costo en la que quien ofrece el servicio escucha las preocupaciones de la persona y se presenta como alguien con supuesta autoridad espiritual. Después, solicita cantidades adicionales con argumentos como que el trabajo se complicó o que es necesario realizar procedimientos para obtener el resultado prometido.
Entre los servicios más mencionados en los reportes están los amarres, con 28%; las lecturas de tarot, con 13%; las limpias espirituales, con 10%, y los llamados endulzamientos, con 2%. En el 44% de los casos no se especificó qué tipo de servicio se había solicitado.
El Consejo Ciudadano señaló que el 66% de los casos reportados llegó a consumarse, con cantidades entregadas que van desde menos de mil pesos hasta 8 millones de pesos.
Una de las características de estos fraudes es que pueden escalar a amenazas y extorsiones cuando las personas se niegan a continuar pagando. Según el organismo, el 63% de las víctimas reportó haber recibido amenazas o sufrido extorsión.
Las intimidaciones pueden incluir advertencias sobre supuestos daños físicos o espirituales contra las víctimas o sus familiares, ya sea por suspender el servicio, no pagar las cantidades exigidas o por presuntas maldiciones.
Ante estos casos, el Consejo Ciudadano recomienda investigar la reputación de quien ofrece el servicio, desconfiar de las promesas de resultados garantizados y establecer con claridad el costo total antes de contratar.
También aconseja evitar pagos anticipados sin conocer las condiciones del servicio y no proporcionar información personal adicional si comienzan las amenazas. Si alguien exige grandes cantidades de dinero para evitar una supuesta maldición o un daño a los seres queridos, recomienda no realizar el pago y reportar el caso.