Ameba Comecerebros y Agua Contaminada: ¿Cómo Detectar Riesgos en Lagos Artificiales?
Aunque no es posible identificar visualmente la ameba, hay condiciones que se pueden observar e indican una alta probabilidad de su presencia

Escucha este artículo
Aunque no es posible identificar visualmente la ameba, hay condiciones que se pueden observar e indican una alta probabilidad de su presencia

Escucha este artículo
Si bien el gobierno de Yucatán y las autoridades de salud locales descartaron una emergencia sanitaria para la población en general tras el hallazgo de la ameba comecerebros, la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) emitió una alerta preventiva y ordenó suspender el contacto con el agua en seis lagos artificiales de Mérida debido a que los parques siguen abiertos.
Expertos consideran que los operadores municipales de los lagos artificiales y los visitantes deben prestar atención a indicadores físicos, químicos y operativos específicos.
Aunque no es posible identificar visualmente la ameba, hay condiciones observables que indican una alta probabilidad de su presencia:
Temperaturas elevadas del agua: la Naegleria fowleri (ameba comecerebros) es un organismo que prefiere el calor. Prospera en aguas cálidas que alcanzan hasta los 46 °C. Si el agua de un lago artificial se siente tibia o caliente al tacto, el riesgo aumenta de forma considerable.
Agua estancada y poco profunda: los lagos artificiales a menudo carecen de corrientes naturales o entradas de agua. Las zonas estancadas y poco profundas se calientan rápidamente con el sol, creando un entorno similar a un “caldero” para que la ameba se multiplique.
Los lagos artificiales son pensados como un elemento de diseño urbano que no es pensado generalmente como una alberca, lo que eleva considerablemente el nivel de riesgo a meterse a nadar al carecer de ausencia de cloración o desinfección por rayos UV. La mayoría de los lagos artificiales no reciben tratamiento.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, si el agua que contiene la ameba entra por la nariz y sube al cerebro, puede causar una infección llamada meningoencefalitis amebiana primaria y casi todos los que la contraen mueren por la enfermedad.
Los primeros síntomas de la meningoencefalitis amebiana primaria pueden incluir dolor de cabeza, fiebre, náuseas y vómitos. La enfermedad evoluciona rápidamente. La mayoría de las personas con meningoencefalitis amebiana primaria mueren de uno a 18 días después del comienzo de los síntomas. Generalmente causa el coma y la muerte después de cinco días.
A medida que la enfermedad evoluciona, los síntomas pueden incluir rigidez en el cuello, confusión, falta de atención a otras personas y al entorno, pérdida del equilibrio y alucinaciones.
Las infecciones del cerebro causadas por Naegleria fowleri generalmente ocurren después de que una persona nadó o buceó en un lago, río u otro cuerpo de agua dulce durante los meses de verano.
A menudo, las infecciones se producen cuando hace calor por periodos largos, lo cual eleva la temperatura del agua.
Para ayudar a protegerse contra una infección por Naegleria fowleri, es recomendable lo siguiente:
Taparse la nariz o usar pinzas para la nariz si se va a nadar o bucear en agua dulce.
Mantener siempre la cabeza fuera del agua en las aguas termales.
No estar en aguas poco profundas porque es probable que la ameba viva ahí.
Usar agua destilada o agua de la llave hervida para limpiarse los senos nasales.
Debido a que estas infecciones son poco comunes y difíciles de detectar, el diagnóstico algunas veces ocurre después de que la persona murió.
Los CDC aseguran que la Naegleria fowleri puede causar meningoencefalitis amebiana primaria, destruir el tejido cerebral y causar hinchazón del cerebro; por ello, más del 97% de las personas con meningoencefalitis amebiana primaria mueren por la infección.
Esto se debe a que la enfermedad evoluciona muy rápido y es difícil identificar tratamientos para combatirla.
HVI