Las Diócesis de Ciudad Juárez, Chihuahua, el Paso, Texas, y Las Cruces, Nuevo México, se unieron para oficiar una misa binacional por los migrantes que han fallecido en el intento por cruzar la frontera.
La eucaristía se realizó junto al muro fronterizo, donde los obispos se unieron en oración por los migrantes que han perdido la vida y también por los refugiados que huyen de sus países de origen por la violencia.
“Escuchamos estas palabras aquí, donde se han derramado tantas lágrimas, donde tantas vidas han sido heridas y donde personas inocentes ha sufrido, Dios pone ante nosotros su promesa, nuestras vidas son valiosas para él y la muerte no tendrá la última palabra, hoy nos reunimos para rezar por las almas de aquellos que perdieron la vida al intentar cruzar la frontera", indicó Peter Baldacchino, obispo de la Diócesis de Las Cruces, Nuevo México.
El religioso destacó que muchos de los migrantes "buscaban condiciones más seguras o estables para sí mismos y para sus familias".
Muertes de migrantes en 2025
La misa binacional fue dirigida por el obispo Baldacchino, quien también se refirió en su homilía a la persecución de migrantes en los Estados Unidos por parte de autoridades migratorias.
Por su parte, el obispo de El Paso, Texas, Mark Seitz, afirmó que aun cuando han disminuido las muertes por la intensa vigilancia en la frontera, siguen los desplazados en diversos países por la violencia.
“Este año, gracias a Dios, no hemos experimentado tantos que en el pasado porque no pueden cruzar, entonces no están viajando por el desierto como antes, pero lo que no debemos olvidar es que hay gente que no pueden escapar de la situación en su país, la situación de las maras y tantas opresiones que están experimentado, entonces necesitan quedar y en muchos casos no tienen trabajo, no tienen la manera de apoyar a su familia", destacó Mark Seitz, obispo de la Diócesis de El Paso, Texas.
Por la diócesis de Ciudad Juárez, Chihuahua, que tiene sede vacante, participó el director de la Casa del Migrante Francisco Bueno, quien se refirió a la necesidad de recibir a los migrantes que, en menor cantidad, siguen llegando a la frontera luego de un largo camino de sufrimiento.
"Sigue siendo de vital importancia el que podamos tener la eucaristía binacional cada año, lo más pegado al muro, lo más pegado al bordo para que como iglesia sigamos mandando un mensaje de que seguimos unidos, de que para nosotros como iglesias no existen fronteras y que sobre todo que lo que nos une es la fe, y de manera especial pedir, como cada año, por todas las personas que en su búsqueda de una vida plena llegan a perder la vida", añadió Francisco Bueno, director de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez.
Según cifras del departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos, durante el año fiscal 2025, se registraron un total de 151 muertes de migrantes en diferentes hechos, principalmente deshidratados en el desierto, ahogados o en accidentes en persecuciones policiacas.
Con información de N+