El 7 de enero, la vida de Reynaldo Aldama Leyva y su esposa Laura, provenientes de Cuba, cambió de manera radical cuando cruzaron la garita del Chaparral, en Tijuana, Baja California, para atender su cita con los oficiales de migración de la Patrulla Fronteriza.
En agosto pasado huyeron de Cuba y llegaron a México para solicitar asilo en Estados Unidos, a través de la aplicación del CBP One.
Ante la pregunta sobre cómo justificarían necesitar ser aceptados en Estados Unidos, Reynaldo indicó:
¡Nada más hay que ser cubano! Eso es una historia dura allá. Trabajaba para el gobierno y eso por supuesto me costó, ahí no se puede estar en contra del gobierno
Reynaldo tiene familia en Phoenix, Arizona, quienes también emigraron.