En la ciudad de Mexicali, el futbol también es historia gracias a un proyecto comunitario llamado Ángeles Soccer que sirve como plataforma para alejar a los jóvenes de las calles involucrándolos en el deporte.
Una historia que el entrenador del equipo, Cristian Manjarrez, conoce bien.
“Cada vez que vengo o me presento a la cancha, pues para mí me da vitalidad”
En la periferia oriente de Mexicali, muy cerca de la frontera con Estados Unidos, se encuentra el fraccionamiento Ángeles de Puebla, durante años, esta zona ha sido identificada por sus problemas de violencia, narcomenudeo y marginación, ahí creció Cristian Manjarrez y ahí mismo, a los 18 años de edad, comenzó a involucrarse en el crimen organizado.
“Ves dinero, ves acompañamientos, ves mujeres, ves de todo, tienes el poder, pero poco a poco eso te va carcomiendo y va acabando con tu familia y con tu vida”, aseguró Manjarrez.
Durante más de dos décadas formó parte de redes de narcomenudeo que operaban en esa zona de Mexicali y en cuatro ocasiones terminó en la cárcel, la última, en 2022, por delitos relacionados con el narcomenudeo.
“Se me hacía que no valía la pena seguir en eso debido a que era arriesgarlos a ellos también, empecé a alejarme poco a poco”, señaló Cristian.
Consecuencias
Las consecuencias de ese modo de vida también alcanzaron a su familia.
Karina Manjarrez, hija de Cristian indicó:
“Maduramos muy rápido, por muchas cosas que estaban pasando, pues mirábamos que le pegaban a mi papá dentro de la casa, que nos amenazaban de muerte”
Pero abandonar ese entorno no significaba dejar atrás sus consecuencias. En Ángeles de Puebla, muchas familias seguían enfrentando los efectos de las adicciones y la violencia a la que Cristian contribuyó durante años.
“Cuando yo andaba en los otros pasos, a veces andaba entregando y veía niños pateando en las calles y dije por qué no hacerles un espacio”, explicó.
Ángeles Soccer
Este proyecto deportivo hoy reúne a más de 80 niños, niñas y jóvenes del fraccionamiento y colonias cercanas, muchos de ellos en una zona donde las opciones deportivas y recreativas son limitadas.
“Decido el futbol, porque es una de mis pasiones durante toda la vida”, explicó Cristian.
Para quienes entrenan ahí, la historia criminal de Cristian pertenece al pasado.
Como lo indica Jesús un integrante de Ángeles Soccer:
“Sí escuchaba rumores de lo del narco y todo eso, pero no, no le tome importancia, para mí simplemente es mi entrenador. Antes no practicaba ningún deporte era solo estar en la calle”
Valeria otra integrante de Ángeles Soccer, mencionó:
“Antes de que yo entrara sí tenía esa fama o muchas personas me decían, no entres, luego cuando entré vi que era todo diferente, se lleva bien con todos y nos trata bien, nos trata como si fuéramos sus hijos”
Confianza de vecinos
El proyecto también ha requerido la confianza de madres, padres y vecinos.
“Pues eso transforma a los niños que desde chiquitos los traigamos aquí a jugar futbol y poder sacarlos de las calles”, señaló Francisco Lara, vecino del fraccionamiento Ángeles de Puebla.
Cristian asegura que hoy utiliza su historia como una herramienta de prevención, dice que su experiencia le permite advertir a los jóvenes sobre las consecuencias de involucrarse en actividades ilícitas.
“Mientras no haya personas como nosotros que estemos hablándo, diciéndoles que ya vivimos eso y que realmente el camino que están tomando no es el correcto, pues lo van a seguir haciendo. Lejos de un equipo de futbol, trato de salvar almas y de curar un poquito los errores que yo cometí a todo lo que le quite este fraccionamiento”
Con información de Víctor Valles-Mata y Carlos Moreno
LECQ