Hace más de 2 mil 500 años, los habitantes de lo que hoy es Puebla ya observaban el movimiento del Sol para identificar cambios en el calendario y organizar actividades relacionadas con la agricultura. Una investigación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó que un conjunto arquitectónico de Tetelihtic fue utilizado como observatorio solar durante la época prehispánica.
El sitio se encuentra en el municipio de Teteles de Ávila Castillo, en la Sierra Norte de Puebla. De acuerdo con el INAH, se trata del observatorio solar más antiguo de su tipo registrado en México fuera del área maya.
El observatorio se ubica en la zona arqueológica de Tetelihtic, dentro de un antiguo centro ceremonial. El conjunto identificado como Grupo E está formado por un patio cuadrangular y dos basamentos ubicados al este y al oeste.
La distribución y orientación de estas construcciones son parte de las evidencias que permitieron a los investigadores determinar que el espacio se utilizaba para observar la posición del Sol durante distintas épocas del año.
El diseño permitía observar la salida del sol sobre el horizonte e identificar los cambios en su posición a lo largo del año.
Según las investigaciones del INAH, desde el basamento oriental era posible identificar la posición del astro durante los equinoccios y los solsticios, fenómenos que marcan cambios estacionales y permiten distinguir variaciones en la duración del día y la noche.
El basamento alargado también servía como referencia para el calendario mesoamericano. Los investigadores relacionan estas observaciones con el inicio del ciclo anual en febrero y el periodo de cosecha en octubre.
De esta manera, la observación del cielo estaba vinculada con la organización de las actividades agrícolas y con la medición del tiempo.
El INAH ubica el conjunto arquitectónico en el periodo Preclásico Medio, entre los años 1000 y 600 antes de nuestra era.
Su antigüedad y características lo convierten en una referencia para estudiar los conocimientos astronómicos de las sociedades mesoamericanas antes del desarrollo de grandes centros urbanos de épocas posteriores.
Los investigadores también han encontrado similitudes entre el conjunto de Tetelihtic y el Grupo E de Uaxactún, un sitio arqueológico ubicado en Guatemala. Ambos presentan una distribución arquitectónica relacionada con la observación solar.
El observatorio de Tetelihtic aporta información sobre cómo los antiguos habitantes de la Sierra Norte de Puebla relacionaban la arquitectura con la observación del cielo y la organización de sus actividades cotidianas.
El INAH señala que el sitio también abre nuevas líneas de investigación sobre posibles vínculos culturales entre los grupos de esta región, los huastecos y los mayas.
El estudio de este conjunto permite conocer cómo la observación del Sol formaba parte de la vida de las sociedades prehispánicas y cómo sus conocimientos astronómicos quedaron registrados en la orientación y distribución de sus construcciones.