Millones de personas en el norte y centro de España, así como en una franja de Groenlandia e Islandia y otras partes de Europa, presenciaron este miércoles un eclipse solar total, en medio de un operativo de seguridad reforzado por las altas temperaturas y el riesgo de incendios forestales en varias zonas del país ibérico.
La totalidad —el momento en que la Luna cubre por completo la luz del Sol— se prolongó menos de dos minutos y medio, con su punto máximo frente a la costa oeste de Islandia, y se redujo a alrededor de un minuto para cuando el fenómeno llegó a Portugal y España, justo antes del atardecer.
Filas y gafas agotadas, la antesala del fenómeno
Durante semanas, supermercados, museos y planetarios de España vendieron o distribuyeron gafas especiales para observar el eclipse de forma segura, un accesorio indispensable incluso cuando solo queda visible una fracción del sol.
Para el martes por la noche, muchas farmacias ya se habían quedado sin existencias. En el centro de Madrid se formó una fila prolongada afuera de una tienda de fotografía que anunciaba la venta de este producto.
"Para mirar al sol, siempre hay que usar la protección adecuada, y la más apropiada son las gafas para eclipses", señaló Telmo Fernández Castro, director del Planetario de Madrid.
Lo que debes saber del eclipse solar total
La totalidad duró menos de 2 minutos y medio, con su máximo frente a la costa oeste de Islandia.
El fenómeno fue visible en una franja del norte y centro de España, además de partes de Groenlandia e Islandia.
El Ministerio del Interior de España habilitó 350 puntos oficiales de observación y restringió el acceso a otros 123 por riesgo ambiental.
Más de 33.500 agentes de las fuerzas del orden se desplegaron en zonas de observación y accesos.
Las autoridades españolas estimaron la llegada de al menos medio millón de visitantes adicionales.
Multitudes se instalaron desde temprano para no perderse el eclipse total solar
En Medinaceli, localidad del noreste de España fundada en la época romana, los observadores llegaron con varias horas de anticipación para asegurar los mejores puntos sobre la hierba. Entre ellos estaba Agatha Bak, profesora de filosofía de 40 años, quien salió de Madrid hacia el pueblo al amanecer junto con un grupo de amigos.
"Debe de ser emocionante ver cómo llega de repente la oscuridad y la imagen del sol desapareciendo", expresó Bak.
El calor y los incendios marcaron el operativo de seguridad
Gran parte de España estuvo en alerta el miércoles, con temperaturas que superaban los 35 grados Celsius en varias de las zonas donde se observó el eclipse total.
Semanas antes, el incendio forestal más destructivo en la historia de España había devorado 500 kilómetros cuadrados y obligado a evacuar a decenas de miles de personas en Ávila, en el centro del país. Al momento del eclipse, otros incendios menores seguían activos en el sur y el centro de España.
Así se vio el eclipse solar total en el cielo
Las imágenes capturaron distintos momentos del fenómeno: el instante de la totalidad, cuando la Luna cubrió por completo al Sol y dejó visible únicamente el resplandor de su corona en forma de anillo sobre el cielo oscurecido, y las fases previas y posteriores, en las que el astro apareció como una delgada media luna asomando entre las nubes.
En varias tomas, las siluetas de los espectadores —algunos con la vista hacia el cielo, otros ajustando sus gafas especiales— se recortaron contra la luz decreciente, mientras reflectores y luces artificiales del entorno se encendían ante la caída súbita de la oscuridad.
CT