Huracán Polo: estos Son los Ciclones que Han Evolucionado a Categoría 5 en Horas
En un día, el huracán Polo saltó hasta la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson; te explicamos por qué algunos ciclones se fortalecen tan rápido

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En un día, el huracán Polo saltó hasta la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson; te explicamos por qué algunos ciclones se fortalecen tan rápido

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El huracán Polo saltó de la categoría 1 a la categoría 5 en menos de 24 horas. Aunque no se anticipa por el momento que toque tierra, el meteoro se ubica lo suficientemente cerca de las costas de México como para causar un oleaje de cuatro metros de altura y lluvias intensas. Te explicamos qué otros huracanes se han intensificado en tiempo récord.
Lo primero que debemos entender es cómo se forman los huracanes y cómo ganan fuerza. Según explica el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), todo huracán nace como una tormenta tropical.
Para que se forme este meteoro se necesitan dos ingredientes indispensables: temperaturas altas en el mar y baja presión atmosférica. La temporada de huracanes inicia formalmente cuando el mar se calienta por encima de los 26 grados centígrados. Esta condición habrá de permanecer a lo largo de la temporada.
La temperatura contribuye a una mayor evaporación, pero esto no es suficiente para que surja un huracán. También es indispensable un descenso en la presión atmosférica.
No pocos se han preguntado cómo es la vida de los peces bajo el mar toda su vida. En realidad, su situación no es muy distinta de la nuestra: nosotros vivimos en el fondo de un océano, pero no de agua sino de aire. El gas alrededor nuestro tiene un peso, pero este valor no es constante.
Al igual que en el mar, la presión en el océano de aire en que vivimos es mayor en el fondo, a nivel del mar, que en las partes superiores. Cuando la presión del aire desciende abruptamente, el “vacío” que se abre es llenado rápidamente por el gas circundante. Este movimiento es el que genera los remolinos que caracterizan a los ciclones.
Cuando pensamos en un huracán que se fortalece rápidamente a todos nos viene el recuerdo de Otis, el huracán categoría 5 que golpeó Acapulco con vientos máximos sostenidos de 270 kilómetros por hora y una presión mínima de 922 milibares. Los pronósticos iniciales indicaban que Otis no rebasaría la categoría de tormenta tropical.

No obstante, en el último tramo antes de golpear Guerrero se fortaleció hasta alcanzar la categoría 5. Los daños de Otis fueron catastróficos. La cifra oficial llegó a 68 muertos, aunque se estima que hubo más de 300 fallecimientos.
En este huracán apareció un ingrediente adicional que permite que los huracanes se fortalezcan: la lentitud. Cuando un ciclón se desplaza a poca velocidad la energía que absorbe del mar no se disipa inmediatamente. Por el contrario, se concentra y le permite crecer.
Un año después de Otis, Guerrero vivió la llegada del huracán John. Este huracán golpeó las costas de México siendo categoría 3. No obstante, su llegada se vivió como un terrible espejismo de lo que la entidad había vivido el año pasado.
John también se fortaleció rápidamente antes de tocar tierra y causó severos daños en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Morelos. El huracán provocó 24 fallecimientos. Nuevamente, la rápida formación contribuyó para que los damnificados no fuesen conscientes del golpe que vendría.
Un tercer huracán que sorprendió a los meteorólogos por su rápida formación fue Patricia, en 2015. Desde la aparición del huracán Linda, en 1997, no se había registrado un huracán de tan rápido fortalecimiento en el Pacífico oriental.
Cuando alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, Patricia tenía vientos sostenidos de 345 kilómetros por hora y una presión de 872 milibrares. Hoy se le recuerda como el ciclón más intenso jamás registrado en el hemisferio occidente del planeta.
El principal golpe de Patricia recayó sobre los estados de Michoacán, Colima, Jalisco y Nayarit. No obstante, sus daños alcanzaron puntos tan distantes como Texas y Honduras. El consenso entre los meteorólogos señala que el cambio climático provoca que estos fenómenos sean más intensos, por lo que podemos anticipar que más récords se rompan a medida que sus efectos sobre el planeta se recrudezcan.