Desde hace casi una década, las aguas del Atlántico han visto la expansión del sargazo, un alga marina que produce un mal olor cuando se pudre en las costas. Te explicamos qué es el sargazo y por qué ha invadido las playas mexicanas.
El sargazo es una macroalga que se beneficia del cambio climático, así como de la amplia disponibilidad de residuos de fertilizantes en el golfo de México.
El sargazo daña la industria turística al cambiar radicalmente la vista y el olor de las playas del Atlántico.
¿Qué es el sargazo?
Cuando Cristóbal Colón realizó su primer viaje a América, en su diario anotó que cruzó una zona con abundantes algas. Desde entonces, aquella región del Atlántico sería conocida como el mar de los Sargazos.
Quienes hayan vivido a las orillas del Atlántico saben que el sargazo no es ningún desconocido. Esta macroalga tiene un color verde oscuro o pardo y, cuando llega a la playa, despide ácido sulfhídrico, el componente que distingue el olor a huevo podrido.
Pero aquellos mismos habitantes del Atlántico también pueden confirmar que su presencia en las playas se ha multiplicado en la última década. Desde el sexenio de López Obrador, el gobierno mexicano se vio obligado a intervenir ante la proliferación de esta alga, que llegaba por toneladas a las costas mexicanas del Caribe.
Su color y su olor desagradable fueron capaces de poner en riesgo la proverbial belleza paradisíaca del Caribe mexicano. Ante el golpe económico, el gobierno intervino para limpiar las playas.
Desde entonces, varias naciones del Caribe han visto una multiplicación del sargazo en sus playas. Algunos países han intentado aprovechar esta plaga y aprovechar las algas como materia prima.
Se han intentado producir plásticos y fertilizantes a partir del sargazo sin que ninguna de las soluciones haya demostrado ser rentable a largo plazo. Además, estas acciones de mitigación no eliminan la fuente del problema.
¿Por qué ahora hay tanto alga sargazo? ¿Es culpa de la actividad humana?
La gran duda, por supuesto, es por qué ahora el sargazo se ha convertido en un problema internacional que pone en riesgo la industria turística del Caribe. En la última década, múltiples investigaciones han señalado hacia dos posibles respuestas.
Por un lado, un responsable sería el cambio climático. Por el otro, también una parte de la responsabilidad recaería en la industria agrícola. Un primer factor fue abordado por científicos de la Universidad de Southampton, en Reino Unido, que señalaron que un factor primordial en la proliferación del sargazo es la temperatura. Esta macroalga podría beneficiarse del cambio climático, que le ofrece aguas más cálidas, idóneas para su reproducción. El estudio publicado en PLOS Climate señala:
“En el entorno local, el sargazo es sensible a las condiciones ambientales, y nuevos hallazgos confirman que las tasas de crecimiento dependen de la temperatura”.
Pero esta es solo la mitad de la historia. La temperatura del Atlántico no podría causar por sí sola la proliferación del sargazo de no ser por otro factor: los residuos de la industria agroquímica.
En 2021, la Universidad Atlántica de Florida realizó una investigación donde se señaló la influencia negativa de los productos agroquímicos arrastrados por los ríos hacia el Atlántico. En concreto, los investigadores midieron la presencia de nitrógeno en las aguas del golfo de México.
Según el estudio publicado en Nature Communications, la cantidad de nitrógeno disponible aumentó dramáticamente en las últimas décadas. El río Misisipi, que atraviesa gran parte del corazón agrícola de Estados Unidos, arrastraba una gran cantidad de agroquímicos hacia el golfo de México.
Estos nutrientes disponibles en abundancia eran aprovechados por el sargazo. En el estudio se lee:
“Estos hallazgos sugieren que el aumento de la disponibilidad de nitrógeno está favoreciendo la proliferación de Sargassum y transformando un hábitat crítico de cría en floraciones algales nocivas con impactos catastróficos en los ecosistemas costeros, las economías y la salud humana”.