El huracán Polo se convirtió en un ciclón de categoría 5 en el Pacífico oriental frente al suroeste de México, con vientos máximos de 257 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en Miami.
De acuerdo con Protección Civil, Polo se localiza a 355 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, y a 580 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima. El sistema presenta vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora y rachas de hasta 315 kilómetros por hora, mientras se desplaza hacia el este a 9 kilómetros por hora.
El organismo pronosticó lluvias intensas en Colima, el oeste y la costa de Michoacán, el este, costa y oeste de Guerrero, así como el oeste de Oaxaca. También se esperan lluvias muy fuertes en el sur, suroeste y la costa de Jalisco.
De acuerdo con los pronósticos actuales, no se espera que el huracán Polo toque tierra en territorio mexicano, aunque permanecerá cerca de las costas del Pacífico durante los próximos días y podría generar efectos indirectos.
Polo avanza hacia el este a 9 kilómetros por hora, pero se preveía que cambiara de dirección hacia el noroeste y posteriormente al oeste-noroeste.
Con esta trayectoria, el huracán podría desplazarse cerca de la costa mexicana durante varios días, aunque sin ingresar directamente al territorio nacional.
La categoría 5 es la máxima de la escala Saffir-Simpson y corresponde a sistemas con vientos sostenidos superiores a 250 kilómetros por hora.
Polo se intensificó de tormenta tropical a huracán categoría 5 en menos de 24 horas, un cambio que marcó un récord para la actual temporada de ciclones en el Pacífico. El sistema se convirtió en huracán categoría 1 alrededor del mediodía del lunes y alcanzó la categoría máxima durante la mañana de este martes, de acuerdo con información de Conagua y el Centro Nacional de Huracanes.
El fenómeno es el ciclón tropical número 16 de la temporada en el Pacífico, que comenzó el 15 de mayo y concluirá el 30 de noviembre. Actualmente, esta región se encuentra bajo los efectos de El Niño, un fenómeno asociado con el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico y que, de acuerdo con especialistas, puede favorecer el desarrollo de ciclones tropicales más intensos.